CLARA R. FORNER
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a antigua Escuela de Calvete es uno de los edificios más destacados del barrio de San Antón. A pesar de que lleva ya bastantes años abandonada, su fachada, con una especie de torreón, todavía destaca entre las de otras viviendas del entorno. Y, sin embargo, ha sido puesta a la venta junto con la casa colindante como solar, para que las derriben y levanten pisos.
El antiguo colegio tiene un doble valor para los vecinos del barrio de San Antón: arquitectónico y también sentimental, ya que por sus aulas pasaron muchos niños del barrio. Por eso temen que, ahora que está a la venta, lo compre alguna mercantil para derribarlo y construir un edificio de nueva planta.
La inmobiliaria que lo anuncia, Escosan, explica que el inmueble es propiedad de un particular que lo ha sacado a la venta para derribarlo, ya que, según explican, el interior está en mal estado y, al juntarlo con la casa vecina, se obtiene un espacio mayor. La parcela, situada entre las calles del Pozo, Trafalgar y Empecinado, tiene 150 metros cuadrados y se pueden levantar planta baja más dos pisos y ático. Lo venden por 580.000 euros, de acuerdo con la información facilitada ayer por la inmobiliaria.
María Teresa Navarro, presidenta de la Asociación de Vecinos de San Antón, explica que el edificio fue la "antigua Escuela de Calvete" y que sus propietarios eran un matrimonio que falleció sin descendencia. "Dejaron la casa a una sobrina y la asociación contactó con ella para solicitarle que nos la alquilara para utilizarla como sede, pero no quiso", explica la portavoz vecinal. Más adelante, agrega Navarro, la dueña lo vendió y desde entonces ha cambiado de manos un par de veces. "Parece ser que pretenden hacer obra nueva, pero nosotros quisiéramos que se conservara la fachada porque es un edificio bonito". Por tanto, la entidad anuncia su intención de solicitar al Ayuntamiento que haga preservar al menos el exterior, quizás catalogándolo como Bien de Relevancia Local.