REDACCIÓN
El primer día de cambio de las direcciones en las avenida de Dénia por las obras de remodelación se saldó ayer con un fuerte aumento de las retenciones en el tráfico, sobre todo en las hora de salida de los colegios Calasancio, Jesuitas y Santa Teresa, los grandes damnificados junto a los residentes de las urbanizaciones de las calles Cabañal, Granja y Teresa de Calcuta. Desde ayer, el acceso al aparcamiento de los Jesuitas sólo se puede realizar desde la avenida de Dénia. No así la salida del colegio cuando todo el tráfico se desvia por la calle Cabañal frente al centro Vissum, hasta llegar de nuevo a la avenida donde se ha instalado un semáforo que regula la incorporación a la avenida, bien en sentido hacia San Juan o hacia el Puerto. Los conductores habituales utilizaron entre quince y viente minutos más en realizar sus trayectos habituales.