MANUEL DOPAZO
E
l coste de la restauración del Palacio de la calle Labradores 15, uno de los edificios civiles más importantes de la ciudad, se va a disparar en más de un 50 por ciento del precio inicial, como consecuencia de los siete años de retraso que ya tiene, puesto que se adjudicó en el año 2001 por la entonces Conselleria de Obras Públicas. Ahora, Consell y constructora han alcanzado un nuevo acuerdo para reanudar los trabajos, aunque a la vista de los antecedentes habrá que esperar a verlo para creerlo.
Pese al aspecto deplorable que presenta, el palacio de Labradores 15, situado en pleno Casco Antiguo, es un destacado inmueble con la fachada de sillares que data del siglo XVIII y que fue sede del Ateneo Mercantil. De su relevancia es una muestra inequívoca el que el Ayuntamiento, en la relación de edificios catalogados del Casco Antiguo, lo declare como uno de los poquísimos de la ciudad con obligada conservación integral.
Conselleria y Ayuntamiento llegaron a un acuerdo para su restauración y en 2001 se adjudicaron las obras a la mercantil Cyes por un importe de 1.125.373 euros. El objetivo era una completa rehabilitación para destinarlo a la sede de la Concejalía de Cultura. Desde entonces, esta actuación ha sido un auténtico despropósito, ya que siete años después el edificio sigue totalmente deteriorado y en unas condiciones lamentables.
Sin embargo, fuentes consultadas señalan que la cosa parece que ahora va en serio, ya que el Consell y la constructora han llegado a un acuerdo para completar las obras por un importe de más de 1,8 millones de euros, lo que representa un incremento de más del 50 por ciento, hasta alcanzar el máximo legal permitido para evitar otro nuevo concurso público. Este incremento se distribuirá de forma que un 20 por ciento se justificará por un proyecto modificado, otro 20 por ciento mediante un proyecto complementario y el resto a través de la liquidación definitiva.
La ejecución se efectuará en dos fases
Otra novedad de la restauración de Labradores 15 es que ahora el proyecto se completará en dos fases, frente a la única fase prevista inicialmente. El cambio es consecuencia de la decisión del Consell de retirar algunas partidas relacionadas con la decoración interior del inmueble hasta conocer su definitivo destino, aunque todo apunta a que se hace para maquillar su coste y evitar que se dispare todavía más.