VICTORIA BUENO
L
a confianza que la comunidad educativa del colegio Benalúa -después de ocho años en aulas prefabricadas- había puesto en la nueva concejala de Educación, Mari Carmen Román, por la construcción del nuevo centro se ha roto en mil pedazos. La edil ha dejado plantados a los padres y maestros seis meses después de prometerles soluciones inmediatas. Reunidos esta semana en Consejo Escolar esperaron inútilmente a que Román "diera la cara".
Desde el pasado 12 de diciembre no han vuelto a recibir información alguna sobre la marcha de las ansiadas obras para un centro que sigue pendiente tras su desalojo y demolición el año 2000 "por ruina técnica" -como señalaron entonces los informes de los técnicos-. La edil dio a conocer que no asistiría al Consejo Escolar la misma mañana en que se había convocado la sesión. "No nos dejó margen de tiempo para aplazarla y lo hubiéramos hecho encantadas porque no tenemos más interés que la marcha de las obras y que el colegio se vaya a hacer", aseguran las representantes de los padres en el Consejo Escolar, Almudena Juan y Amparo Bordés.
Deseaban tener delante a la concejala, que desde el primer Consejo Escolar se había ofrecido a informarles puntualmente del devenir del nuevo centro, para pedirle explicaciones "por la votación negativa del alcalde a una propuesta del PSPV para agilizar el colegio y porque la última vez se nos dijo que las obras empezarían en enero".
Cuando Román se presentó a la comunidad educativa del Benalúa en el primer Consejo Escolar hace unos meses "pensamos que teníamos muchas suerte con ella porque es del barrio y dijo que el colegio era su espinita. También acudió a la segunda sesión el pasado mes de diciembre, pero en la tercera les ha fallado. "No creemos que haya nada en Alicante más importante que la educación de los niños y el PP dice que es un pilar de su programa electoral, pero lo que ahora nos queda es la sensación de que no quieren hacer el centro. Sólo ponen obstáculos, nunca soluciones, y resulta muy decepcionante" señalan las representantes del Consejo Escolar. La edil no ha dado explicaciones al colegio y también ha rechazado hacerlo a través de este diario, lo que estas madres tachan de "absoluta falta de respeto".