J. F.
Camps pierde, Aragón gana. Con la vista puesta en las elecciones de marzo, Mariano Rajoy ha cedido finalmente a las presiones de sus correligionarios aragoneses y el trasvase del Ebro no constará de forma explícita en el programa electoral del Partido Popular, que se presenta mañana.
Tras varios días de negociaciones internas en la sede de la madrileña calle de Génova, los populares han decidido sacar del documento con que concurrirán a las urnas el proyecto que con vehemencia han venido defendiendo en los últimos años y que se erigió en una de las propuestas estrella en la campaña de 2004. En su lugar, el programa habla de "un gran pacto del agua", basado en los estatutos de la Comunidad Valenciana y de Aragón y planteado con arreglo a criterios medioambientales y a prioridades de uso de los recursos por los territorios donde transcurren las cuencas.
En contra de la pretensión del PP de la Comunidad Valenciana y del convencimiento que expresó hace apenas diez días el jefe del Consell, el programa de los populares sólo recogerá la posibilidad de ejecutar transferencias de agua de cuencas excedentarias a deficitarias, siempre y cuando "se demuestre" que hay caudales sobrantes. Ni rastro del Ebro.
El anuncio se hizo ayer en Zaragoza desde el PP de Aragón, que convocó a los medios con carácter de urgencia apenas un par de horas después de que el presidente de la Generalitat, Francisco Camps, se reuniera con Rajoy poco antes de que ambos coincidieran en una jornada sobre cambio climático. En línea con la aseveración que la noche de vísperas partió del líder del PP aragonés, Gustavo Alcalde ("El programa del PP agradará en toda España, especialmente a los aragoneses", dijo);, Mariano Rajoy evaluó el coste electoral que en determinadas regiones puede acarrear prometer el trasvase del Ebro en el programa, cuya derogación prácticamente ha quedado amortizada en la Comunidad Valenciana y consolidada en Aragón. El mandatario valenciano no logró lo que hasta hace una semana era "lógico" y en su comparecencia pública conjunta, ni Camps ni Rajoy hicieron mención alguna al trasvase del Ebro.
El programa que se hace público mañana incluye la posibilidad de ejecutar transferencias de sobrantes de agua de cuencas excedentarias a deficitarias, si responden a criterios de sostenibilidad y siempre que estén resueltas las necesidades de uso en la propia cuenca. El presidente del PP de Aragón, Gustavo Alcalde, convocó una rueda de prensa de urgencia para presentar el programa electoral del PP sobre la política hidráulica y despejar de paso las dudas en torno a la inclusión efectiva del trasvase del Ebro en este programa, algo que finalmente no ha sucedido.
El documento del PP hace referencia a los acuerdos alcanzados por populares y socialistas en los Estatutos de Autonomía de Aragón y Comunidad Valenciana y, basándose en ellos, se propone "garantizar el derecho de todos a disponer de agua suficiente y de calidad atendiendo en primer lugar a las reservas estratégicas". El programa incluye la posibilidad de realizar transferencias de "los sobrantes de agua" desde las cuencas excedentarias a las deficitarias siempre tras la realización del Pacto del Agua, si se mantiene el "principio de preferencia de uso de los territorios por donde transcurren las cuencas". La transferencia de sobrantes, puntualizó Alcalde para remarcar que el documento no hace referencia expresa al Ebro, podría ser "del Miño, del Duero, del Guadalquivir, del Guadiana, del Sil", porque lo que no ha hecho el PP, aseguró, es "pivotar su política hidráulica sobre un solo río", sino sobre "todos y cada uno de los ríos españoles, incluido el Ebro, por supuesto".
El dirigente popular de Aragón advirtió de que "cualquier planteamiento de transferencia de agua" pasa "ineludiblemente" por cumplir estos cuatro compromisos que figuran asumidos en el documento y "si hay sobrantes", "si sobra agua", recalcó, es la obligación que otros territorios pudieran usarla. Y aun así, precisó, "habrá que demostrar" que hay caudales sobrantes, porque él no tiene "claro" que haya excedentes en el río Ebro.