EFE
En un comunicado, Pajín ha subrayado que "la verdad se ha impuesto a la campaña de mentiras elaborada por el PP en materia de agua", ya que el programa electoral de los populares no recoge una referencia explícita al trasvase de agua del Ebro.
A su juicio, "la exclusión del trasvase del Ebro supone un reconocimiento a la eficacia del Programa AGUA puesto en marcha por el Gobierno de España, cuya efectividad ha convencido al mismo Rajoy".
El líder del PP "ya ha renunciado al trasvase del Ebro y acabará reconociendo los beneficios y la eficacia del Programa AGUA, que ha aportado a la provincia de Alicante 90 hectómetros cúbicos extra cada año", según Pajín.
Sostuvo que las medidas del Programa AGUA son "la única alternativa real, que han supuesto más de 330 hectómetros cúbicos, gracias a la combinación de medidas como las desalinizadoras, la mejora de los regadíos, los planes de ahorro en el consumo y los trasvases, como la nueva infraestructura Júcar-Vinalopó".
"Un paquete de medidas que, frente al fanatismo del PP, obcecado en el trasvase del Ebro, ha permitido aprovechar mejor nuestros recursos para permitir que Alicante sea hoy menos dependiente en materia de agua que nunca", ha asegurado.
La secretaria de Estado ha indicado que, "en estos momentos, donde se ha demostrado que el PP no tiene planteamiento ninguno en política de agua, es necesario apostar para que Alicante no dependa ni del cielo para disponer del agua" que precisa.
"Es necesario que el PP apoye la política de agua del Gobierno de España, porque ha demostrado que da resultados, frente a sus cero gotas de agua que Rajoy y Aznar lograron para Alicante en ocho años de Gobierno", ha expuesto.
La número dos en la candidatura socialista por Alicante también ha deseado un "gesto de responsabilidad a Rajoy", quien, según la secretaria de Estado, "debería exigir al PP de la Comunitat el cese a la campaña de boicot a las infraestructuras que aportarán agua de calidad, de manera inmediata y para siempre a la provincia".
Según Pajín, la Generalitat "mantiene su silencio administrativo sobre cuestiones necesarias para el funcionamiento de la segunda fase de la desalinizadora de Alicante y está imponiendo trabas en el desarrollo de la planta de Torrevieja, de la que depende dos millones de ciudadanos".
La candidata socialista se ha referido a "los intentos del PP de paralizar el trasvase Júcar-Vinalopó, dotado con una subvención de la Unión Europea de 120 millones de euros y que aportará 80 hectómetros cúbicos anuales que permitan la recuperación de los acuíferos de Villena".