S. ESCRIBANO /P. C./ J. A. M.
Los servicios de limpieza municipales, bajo la protección de decenas de agentes del Cuerpo Nacional de Policía y de la Policía Local, retiraron a primera hora de ayer todos los muebles, objetos y colchones que se acumulaban en el asentamiento que medio centenar de desalojados del "callejón de la muerte" mantenía en plena calle desde el lunes, cuando fueron desahuciadas cuarenta familias -doce fueron realojadas- por insalubridad, impagos, ocupación ilegal o problemas de convivencia. El Ayuntamiento de Alicante, en coordinación con el Consell, les ha ofrecido ahora pasar unos días en el albergue municipal. De la treintena de familias en la calle, se han acogido a la ayuda entre 20 y 30 personas, mientras el resto optó por seguir durmiendo en sus furgonetas e, incluso, en algún caso aislado, por volver a sacar nuevos colchones a la calle.
El desmantelamiento del gueto que se había formado en plena calle se produjo a primera hora sin grandes incidencias, si bien fueron detenidas dos personas, una por estar reclamada judicialmente y otra acusada de un robo por tirón. Por la tarde, una de las desalojadas el lunes fue arrestada con varias papelinas de droga en una calle próxima, según fuentes policiales.
"Nos han dejado con lo puesto", se lamentaban los afectados mientras los operarios concluían con la limpieza de la calle en la que decenas de personas, entre ellas niños y embarazadas, llevan durmiendo desde el lunes sin que las administraciones hubiesen tomado medidas hasta la mañana de ayer, cuando se procedió a desmantelar el asentamiento. El concejal de Servicios y Mantenimiento, Andrés Lloréns, aseguró que los objetos inservibles se han trasladado al vertedero y el resto de enseres se almacenan de forma provisional en la nave principal de la antigua fábrica de tabacos. No obstante, los desalojados denuncian que "nos han quitado hasta la ropa".
Después de ver como los camiones de basura trituraban sus colchones, los desahuciados acudieron en masa hasta el centro social 4. Allí les esperaban técnicos del Ayuntamiento de Alicante para ofrecerles una ayuda de "emergencia, después de que ninguna familia se haya acogido a la oferta de la Conselleria de Bienestar Social", que propuso dar cobijo a embarazadas y niños en centros de acogida cuando ya habían pasado su primera noche en la calle. Después de tres noches durmiendo a la intemperie, se ofreció a la treintena de familias que no fueron realojadas la posibilidad de hospedarse en el gimnasio del Centro de Atención a Personas sin Hogar de forma temporal. Fuentes municipales informan de que se han acogido a esta medida unas treinta personas, mientras "el resto la rechazó y anunció que se alojarían en casa de familiares y amigos", si bien al menos un afectado volvió a dormir en plena calle. También señalaron que se informó a las familias de que "deben dirigirse al IVVSA para abordar de forma individualizada el tema de la vivienda" y que una vez terminado el plazo de cobijo dado "cualquier tema relacionado con su atención social será atendido caso por caso".
Por su parte, algunos afectados explicaron que se les ofreció estar "de cuatro a diez días" en el albergue hasta que encontraran una casa en alquiler o un lugar donde dormir. Sin embargo, muchos se han negado al considerar que no es la solución y repiten: "queremos una vivienda".