REDACCIÓN
El vicepresidente del Gobierno de Aragón, José Ángel Biel, ofreció ayer a la Comunidad Valenciana alcanzar un acuerdo bilateral por el que se trasvasaría agua sobrante del Ebro siempre que esa cesión no generara "derechos concesionales". Esta alternativa la planteó durante una conferencia titulada "Aragón y Valencia: una colaboración necesaria" que ofreció ayer en la capital de la Comunidad e implicaría retrasar la toma a la desembocadura del río en el mar Mediterráneo. Según explicó, cuando el agua llega al Mediterráneo "hay un momento en que sigue siendo dulce" antes de convertirse en salada, y su cesión "no generaría concesiones administrativas" por estar fuera de la cuenca del Ebro. La toma se retrasaría más allá del Delta del Ebro, sin que de momento se conozca la viabilidad técnica de aprovechar el agua una vez ha llegado al mar, y podría implicar modificar la Ley de Aguas.
Llama la atención de la sorprendente propuesta del presidente del PAR la oferta de negociación a dos bandas al afectar a una tercera autonomía, la catalana, con la que el vicepresidente aragonés no cuenta.
El discurso cambió horas más tarde. Ya desde Zaragoza, José Ángel Biel subrayó en un comunicado que su partido "se ha opuesto, se opone y se opondrá mientras exista a cualquier trasvase del Ebro", puesto que "no existen caudales sobrantes que permitan" hacerlo. Así se recoge en un comunicado hecho público por el PAR, a raíz de las declaraciones realizadas en Valencia.
La candidata del PP-Zaragoza al Congreso de los Diputados en las elecciones generales del próximo 9 de marzo, Luisa Fernanda Rudi, afirmó ayer que "me apunto" a la propuesta del presidente del PAR y vicepresidente del Gobierno de Aragón, José Ángel Biel, de trasvasar agua del río Ebro desde la desembocadura en Tarragona hasta Valencia, todo ello "si hay aguas sobrantes".
El candidato socialista al Congreso por Zaragoza, Jesús Membrado, reiteró la oposición de su partido a cualquier trasvase del Ebro, se tomen las aguas desde donde se tomen.