JOSE A. RICO
E
l cierre del "callejón de la muerte" de Alicante ha desplazado la venta de droga a otros puntos como San Vicente, donde en la zona marginal del Camí del Rodalet las autoridades han incrementado la vigilancia para frenar este traslado, según informaron fuentes policiales. El Camí del Rodalet se encuentra detrás del barrio de Santa Isabel, entre la carretera de Alicante, la A-70 y Villafranqueza y se trata de un punto negro en San Vicente donde se trafica con droga y donde la vigilancia es intensa para tratar de erradicar este problema. Allí existe un pequeño asentamiento chabolista y en la noche del pasado martes la Guardia Civil reclamó el apoyo de la Policía Local al registrarse un incremento en la afluencia de personas que iban a comprar estupefacientes, e incluso fuentes del Instituto Armado señalaron que este aumento en el tráfico de estupefacientes generó una pelea entre varias familias.
En el Camí del Rodalet tienen competencias tanto Guardia Civil como Policía Local y Policía Nacional, que mantienen un dispositivo constante para vigilar la zona y tratar de erradicar este punto de venta de droga al menudeo, pero el cierre del "callejón de la muerte" de Virgen del Carmen el pasado lunes ha hecho que parte de los drogadictos que compraban su dosis en Alicante ahora se desplacen hasta el Rodalet, situado a unos pocos kilómetros de su anterior punto de compra. Por ello se ha intensificado allí la vigilancia policial desde el martes.
Este hecho preocupa a las autoridades, ya que se teme que algunos desalojados traten ahora de asentarse en chabolas en esta zona de San Vicente. El paraje del Rodalet es una zona marginal muy degradada, con vertederos incontrolados de basuras y chabolas, además de casas ocupadas ilegalmente que los vecinos han reclamado al Consistorio que las declare insalubres para que sean demolidas.