REDACCIÓN
Los programas electorales del PSOE y de IU apostarán por la reutilización y depuración del agua, así como por profundizar en la cultura de ahorro en materia hídrica, y coinciden en no incluir ningún nuevo plan para el Ebro de características similares al derogado trasvase.
Al contrario que los populares, PSOE e IU ya han cerrado esta materia en la elaboración de sus programas.
El 18 de junio de 2004, tres meses después de que el PSOE ganara las elecciones generales, el Gobierno aprobó un Real Decreto por el que quedó derogado el trasvase del Ebro previsto en el Plan Hidrológico Nacional del Ejecutivo popular. En el borrador del programa para las generales de 2008, el PSOE incide en la aplicación de los planes de modernización de regadíos (los mayores consumidores de agua); con el fin de alcanzar un ahorro de 2.200 hectómetros cúbicos anuales. Su objetivo es que los regadíos eficientes supongan al menos el 80 por ciento del total en 2012 y el 100 por cien en 2016. Además, propone impulsar un Plan nacional de Reutilización de Aguas regeneradas y mejorar el sistema de desalinización reduciendo las necesidades energéticas del proceso.
Izquierda Unida apuesta, según contempla el borrador de su programa por una "nueva cultura del agua" en la que predominen "políticas de agua comprometidas con el ahorro, la eliminación de pérdidas en la distribución y la reutilización de aguas depuradas".