REDACCIÓN
La Secretaría General para el Territorio y la Biodiversidad del Ministerio de Medio Ambiente concedió el pasado 30 de enero la autorización especial que permite derivar un caudal máximo de 10 m3/segundo de aguas superficiales del río Júcar, desde el embalse de Cortes II, con destino a la producción de energía hidroeléctrica en una central reversible que aprovechará las obras e instalaciones ya ejecutadas del antiguo punto de toma de la conducción Júcar-Vinalopó en Cortes de Pallás, según informó ayer la sociedad Acuajúcar.
De esta forma, la toma original del trasvase se convertirá en una central hidroeléctrica. La toma de la central reversible "Cortes-Calderones", ya construida, se realiza en el embalse Cortes II mediante 3 grupos de bombeo en paralelo con una capacidad de impulsión de 10.000 l/segundo. Cada grupo está formado por 2 bombas trabajando en serie que serán capaces de elevar el agua desde la cota mínima en el embalse, a 320 metros sobre el nivel del mar, hasta el nivel máximo en la balsa del cerro de Calderones, a 828 metros sobre el nivel del mar.
La impulsión hasta la balsa está formada por dos tramos metálicos unidos en el punto donde se ubica la chimenea de equilibrio, elementos todos ellos ya construidos. El primer tramo es de 1.800 milímetros. de diámetro y 1.078 metros de longitud, y el segundo de 2.200 milímetros de diámetro y 2.742 metros. de longitud. La balsa de regulación en el cerro de Calderones, igualmente ejecutada, tiene una capacidad total de 540.000 m3. Las cotas mínima y máxima de operación de la balsa serán, respectivamente, 823 y 828,75 s.n.m., resultando una capacidad útil de 313.830 m3. En ella se ejecutará ahora una obra de toma y la conexión con las tuberías de impulsión, que servirán también como tuberías para conducir el agua a las turbinas.