Á. PRADO
La Federación de Asociaciones Gitanas de Alicante (FAGA); y la Fundación Secretariado Gitano, así como la Asamblea Ciudadana de la Zona Norte, reclamaron ayer medidas de intervención social para las familias que han quedado en la calle tras el desalojo.
FAGA, donde se agrupan 15 asociaciones de la provincia, consideró el desalojo del lunes "necesario" por entender que "la situación que había era un caos social" aunque criticó la forma en la que se produjo la intervención policial y añadió que "habrá que ver alternativas para la gente que está en la calle, sobre todo para los menores", indicó ayer su presidente, Ramón Fernández, que hoy se reunirá con la concejal de Acción Social para abordar este asunto. La federación, que ha hecho un seguimiento de las familias y ha participado en el realojo de algunas añade que, con otras, "ha sido imposible cambiar su comportamiento".
La Fundación Secretariado Gitano, dedicada al empleo del colectivo, cuestionó el modo de la intervención del lunes, "con un comando policial y no de forma organizada y coordinada, lo que genera miedo y rechazo social" y apuntó que "los servicios sociales tendrán que intervenir y plantearse una actuación a otro nivel porque no se puede dejar a la gente en la calle, sobre todo cuando hay críos".
Por su parte, la Asamblea Ciudadana de la Zona Norte y la Plataforma contra la Pobreza denunció la "violencia" del desalojo y criticó que se hiciera "sin previsión de emplazamiento o medidas sociales y de emergencia de las familias desalojadas". La asamblea señaló que estas actuaciones "deben acompañarse de recursos para planes educativos y formativos" coordinados por el Ayuntamiento y la Generalitat. Reclamó un plan integral para los barrios desfavorecidos con prioridad en los presupuestos y más labor preventiva.