F. J. BENITO
U
u informe del Colegio Oficial de Aparejadores de Alicante sobre la evolución de la edificación en la provincia en el periodo 2003-2007 revela el fracaso que han cosechado Consell y Ministerio de la Vivienda en el impulso de la construcción de pisos protegidos en la provincia, ya que la VPO sólo ha representado un 0,7% del total edificado. Los promotores iniciaron un total de 231.927 viviendas de las que sólo 1.745 fueron protegidas, a pesar de que la recesión del sector comenzó en 2005, dos años antes de que se encendieran todas las alarmas.
El presidente del Colegio de Aparejadores, Antonio Morata, señaló ayer, en este sentido, que la construcción de viviendas protegidas debe ser el subsector al que pueden agarrarse Administración y empresarios para paliar el actual momento de desaceleración que, según Morata, se mantendrá también durante este año y "es deseable que finalice a finales de ejercicio para comenzar a repuntar en 2009, aunque lo deseable para todos es que nunca se vuelvan a llegar a ritmos como los de 2004 cuando se visaron 52.737 viviendas, cifra que no es positiva para nadie". Los datos del informe anual de los técnicos constatan, por otra parte, que el sector tocó fondo el año pasado cuando la concesión de visados cayó un 34% respecto a 2006 o, lo que es lo mismo, 16.478 viviendas menos que el año anterior. El porcentaje se eleva hasta el 40% si se compara con las cifras de 2004.
Los aparejadores alicantinos -2.138 profesionales- consideran que es el momento para activar la construcción de viviendas protegidas en una provincia donde la actividad del sector sufrió en diciembre de 2007 la mayor caída mensual de su historia con un descenso del 57% en la solicitud de visados. El año se cerró con 31.655 visas para casas, una cifra que se sitúa muy por debajo de los años centrales del último boom -105.452 pisos visados en los años 2003 y 2004-. Aunque la recesión se inició dos años antes, según el informe del Colegio, la Administración no logó incentivar la VPO entre los empresarios que seguían vendiendo sobre plano y aplicando subidas de hasta 17 puntos al año. El dato significativo se produjo en 2004, el año en el que las promotoras iniciaron la cifra más alta de viviendas que se recuerda con 52.737. En ese ejercicio sólo 190 fueron VPO.
"Es un buen momento para activar el mercado de la VPO porque la situación económica es de incertidumbre y nadie sabe a ciencia cierta cuando se cerrará este ciclo. Lo deseable es que este año sea el último malo pero viendo la estadística también nos encontramos que cuando los ciclos positivos fueron muy largos, también fue largo el periodo de normalización", señaló ayer Antonio Morata. El presidente del Colegio de Aparejadores calificó de "brusco el bajón de los visados, algo que no es saludable ni bueno para el sector, como tampoco lo es ir demasiado rápido, no sería positivo regresar las velocidades de 2003 y 2004", subrayó Morata, para quien una cifra "normal" de viviendas iniciadas en Alicante anualmente sería "unas cuarenta mil, aunque tampoco me atrevo a dar una cifra concreta".
El informe anual de los aparejadores y arquitectos técnicos alerta, por otra parte, de que el descenso global de la actividad también es significativo en el número de visados al mes, en caída libre desde diciembre de 2004 cuando se solicitaron 4.500 visados. El último trimestre del año pasado fue el peor que se recuerda con una media de 1.700 viviendas visadas al mes, frente a las 3.000 del resto de 2007, según el informe del Colegio Oficial de Aparejadores.
La crisis se ceba mucho más en la franja costera
El informe del Colegio Oficial de Aparejadores sitúa el epicentro de la desacelaración que sufre la construcción de viviendas en los municipios de la franja litoral y prelitoral de la provincia, paradójicamente donde más se construida. Destaca el descenso de la actividad en Alicante, Elche, Alcoy, Mutxamel, Rojales, San Vicente, Santa Pola, Orihuela, Torrevieja y Benidorm. Por otro lado, espectaculares fueron las caídas sufridas en municipios como Albatera, Bigastro, Callosa de Segura, Dénia, Finestrat, Formentera de Segura, Monforte del Cid, San Juan y Vergel, donde los descensos fueron entre cuarenta y sesenta puntos en relación 2006. Sobre las causas que explican esta coyuntura, Antonio Morata, apuntó ayer "el exceso de oferta, la falta de confianza de los compradores y promotores por el endurecimiento de la condiciones crediticias, la inflación y en las últimas semanas el hecho de que estemos a dos meses de las elecciones", aseveró.
Antonio Morata no cree, sin embargo, que se puedan producir descensos significativos de los precios de la vivienda nueva, aunque las subidas se ajustarán al IPC. "Otro asunto es los pisos usados". El precio de la vivienda usada descendió en la Comunidad un 0,4% en enero respecto al cierre de 2007, hasta aproximadamente los 2.443 euros/m2, para dejar el precio de una vivienda media de 121 metros en 295.603 euros, según la consultora Facilísimo.com.
Descenso del empleo
Por otro lado, el sector inmobiliario fue el causante de que el paro subiera en 132.378 personas en enero, lo que convierte a este mes en el peor de la serie histórica desde 1997, año en que hay datos homologables, y sitúe el número de desempleados en 2.261.925, según el Ministerio de Trabajo. Desde enero de 2007 el paro se ha incrementado en 179.417 personas, un 8,6%. Además, el número de afiliados a la Seguridad Social descendió en enero en 84.697 personas hasta situarse en un total de 19.111.058 trabajadores. El ministro de Trabajo, Jesús Caldera, achacó los malos datos al ajuste "rápido y concentrado" que se ha producido en el sector inmobiliario, según declaró ayer el titular de Trabajo.