S. ESCRIBANO
L
a falta de centros especializados en el tratamiento de la salud mental infantil provoca que cada vez sean más las familias que se ven abocadas a pedir a la Administración que tutele a sus hijos con trastornos psiquiátricos, como asegura la portavoz de una nueva plataforma para exigir una atención especializada, Ana Medina. Al igual que ella, otras asociaciones y padres de hijos con problemas mentales de la provincia se han unido a la recogida de firmas para denunciar la falta de recursos específicos, que provoca que "los niños con trastornos de conducta acaben en centros de menores, cuando deberían estar recibiendo terapia en unas infraestructuras adecuadas y no tratados como delincuentes comunes".
La portavoz de la plataforma explica que los niños con problemas psiquiátricos "son tratados como adultos por el déficit de psiquiatras especializados y los tratamientos suelen limitarse a ajustarles la medicación, pero no a darles una terapia". En la provincia, recuerda que la sanidad pública "dispone de varias Usmi (Unidades de Salud Mental Infantil); para el tratamiento ambulatorio, que tienen una lista de espera de casi un año, y todos los ingresos se derivan al Hospital de San Juan, donde comparten espacio físico con los adultos o son hospitalizados en el área de Pediatría".
Insiste en que "el hecho de que no exista una especialidad médica en psiquiatría infantil y de la adolescencia en España provoca que el número de especialistas en este ámbito sea muy reducido en la provincia y en el resto del país, donde sólo hay una treintena", afirma Medina. Además, "muchos de ellos terminan ejerciendo en la medicina privada y no todos tienen acceso a ella". Las principales consecuencias de esta falta de especialización "son los errores en el diagnóstico o los retrasos en el tratamiento que acaban por agudizar los problemas del niño, añadir otros trastornos a los que ya padecía -como la depresión- o forzar su fracaso escolar".
Cuando los problemas se agravan, el problema radica en las dificultades para recibir una terapia por la falta de centros específicos en salud mental infantil en la provincia y "los padres, sobre todo en los casos de trastornos de conducta, se ven obligados a pedir a la Generalitat que tutele a sus hijos o se empeñan con los bancos para poder llevarlo a un centro privado".
Medina insiste en que esta falta de especialización e infraestructuras específicas supone "un problema muy grave" y argumenta que "entre un 5 y un 10% de los niños padece algún tipo de trastorno mental", como pueden ser la hiperactividad, la esquizofrenia, el autismo, la anorexia o la bulimia, entre otros. Además, la portavoz de la plataforma advierte de que "cada día aparecen más casos porque se vigila más desde la escuela y también porque problemas como el auge del acoso escolar provocan más casos de ansiedad o depresión infantil".