J. E. M.
Más control del gasto público. El Ayuntamiento de Alicante pondrá en marcha este año un plan de ajuste y contención de las facturas municipales, que comprende desde los fondos de representación y subidas salariales de los patronatos a la presencia de familiares de ediles en los viajes oficiales y la compra de mobiliario y otros bienes corrientes por parte de las concejalías. Este plan de refuerzo de la austeridad municipal se pone ya en marcha esta misma semana con motivo del inicio de la feria turística madrileña de Fitur, donde es casi una tradición el desembarco de cargos públicos de toda la provincia, muchas veces acompañados por próximos y familiares. "No se habla de que exista descontrol en el gasto", matizó el concejal de Hacienda, Juan Zaragoza, "sino de reforzar el control; ése es el mensaje".
El edil de Hacienda confirmó ayer que el presupuesto del Ayuntamiento para Fitur sólo contempla para esta edición la presencia del alcalde Díaz Alperi, de la concejala de Turismo Marta García-Romeu y del delegado de Deportes, Miguel Cabeza, debido a la presentación en Madrid de la salida desde Alicante de la regata Volvo Ocean. "Y todo aquel que quiera viajar por su cuenta", apostilló Zaragoza, "que se lo pague de su bolsillo, al igual que si alguien se plantea la posible compañía de algún familiar".
Otra de las partidas a controlar en las concejalías es la de la adquisición de mobiliario y otros bienes corrientes y servicios. A partir de ahora, el Ayuntamiento centralizará estas compras y, como norma general, contactará con varios proveedores "para decantarse finalmente por la oferta y el precio más favorables". A cambio, el consistorio se comprometerá con el proveedor elegido a agilizar el pago de las facturas. La concejalía de Hacienda ya ha puesto en marcha este mecanismo y días atrás adquirió un vehículo para el reparto de documentación y correspondencia por un importe de 8.500 euros para el que tenía un presupuesto de 12.000. La elección del modelo y el proveedor se decidió tras consultar seis presupuestos. En los próximos días está previsto que se reúnan los concejales y altos cargos de los patronatos municipales con el interventor para fijar las normas de justificación de este tipo de gastos.
En el caso de los patronatos, la nueva línea de ajuste contempla un mayor rigor en los gastos de representación al evitar duplicidades de los mismos, es decir, que Hacienda no aceptará facturas por este concepto al margen del presupuesto inicialmente consignado con carácter general. En el fondo, se pretenden suprimir los gastos de difícil justificación. En la misma dirección, el Ayuntamiento desautoriza el incremento salarial propuesto por los cargos directivos del Patronato de Deportes, que habían planteadouna subida del 36% para equipararse a profesionales de similar rango en el consistorio.
Pero aún hay más: Hacienda quiere recortar gastos en servicios públicos como el alumbrado y el alquiler de edificios para oficinas municipales. En el primer caso, el Ayuntamiento extremará los controles para impedir el consumo de luz en horario diurno por un deficiente control de las farolas y demás puntos de luz. En cuanto a los alquileres, el gasto municipal ascendió el año pasado a 1,6 millones de euros, cantidad que el consistorio pretende reducir en 2010 hasta los 250.000 euros con la entrada en servicio del edificio municipal que se construye en la Puerta Ferrisa, de otro nuevo en la calle Mayor y la habilitación de una parte de la Casa de la Festa para dependencias consistoriales.