F. J. BENITO / J. P.
La ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, reivindicó ayer, durante una visita relámpago a Alicante, Elche y Cullera, que la desalinización del agua del mar y el caudal del Júcar que llegue al Vinalopó desde el Azud de la Marquesa -polémica toma elegida por el Ministerio y que rechazan los regantes alicantinos- son las dos grandes actuaciones diseñadas por el Gobierno central para combatir la sequía que sacude Alicante. Narbona pasó directamente al ataque y en varias comparecencias públicas en las que no permitió preguntas de los medios de comunicación, defendió su política hídrica, cargó contra el Consell y contra todo aquel que opina sobre el problema del agua, según la ministra, "sin rigor, sensatez y manipulando".
Narbona no hizo alusión en ningún momento al informe del comité de expertos de su Ministerio que cuestiona la desalinización e instó a la Conselleria de Medio Ambiente a que apruebe la Declaración Ambiental Integrada que permita inaugurar el próximo mes de marzo la planta Alicante II, construida junto a la que inauguró el entonces Gobierno del PP en Agua Amarga, y que potabilizará 24 hm3 al año, el caudal necesario para abastecer a 350.000 personas en un año. Narbona dijo que el Ministerio la reclamó el pasado junio y todavía no ha obtenido respuesta.
Cristina Narbona madrugó y a las 9.30 horas supervisaba junto al presidente de la Mancomunidad de Canales del Taibilla, Isidoro Carrillo, las desalinizadora Alicante II, que ha supuesto una inversión de 96 millones de euros y que, según la ministra, pasa por ser un de las más modernas del mundo porque, incluso, se ha conseguido reducir el contenido en sal de la salmuera -residuo que se produce en la desalinización del agua del mar y se vierte después a la costa-.
Narbona defendió la desalinización "porque es la tecnología que permite contar con agua siempre, llueva o no llueva" y culpó a la ampliación del Puerto de Alicante de la desaparición de la pradera de posidonia en el litoral. "La posidonia no desaparece por el efecto de las desalinizadoras Alicante I y II sino a causa de la ampliación del Puerto y de otras infraestructuras portuarias donde no parece que haya preocupado igual su efecto sobre el mar", subrayó.
La ministra, arropada por el subdelegado del Gobierno, Antonio Bernabé, varios cargos públicos del PSOE y técnicos de las empresas desalinizadoras, cuidó todos los detalles en la exposición en la que defendió la desalinización, donde no faltó, justo detrás de ella, una foto gigante del presidente de la Generalitat, Francisco Camps, y su predecesora en el cargo con el PP, Elvira Rodríguez, brindando con agua desalinizada durante la inauguración de la planta Alicante I. Narbona aprovechó para enviar un mensaje al cabeza de lista del PP por Valencia, Esteban González Pons. "Dice que las desalinizadoras son las centrales nucleares del mar. Opinaba lo mismo cuando Camps inauguró esta planta", se preguntó la titular de Medio Ambiente. La ministra recordó, por otro lado, que el Programa Agua cuenta con el respaldo de la Unión Europea "que mantuvo la financiación de 1.200 millones de euros que solicitó el PP para el trasvase del Ebro y que no concedió" y aseguró que gracias a la potabilización del agua del mar "los hoteles de Alicante no han tenido problemas de abastecimiento".
Por otra parte, la ministra anunció que el Ministerio de Medio Ambiente trabaja conjuntamente con la Universidad de Alicante en la búsqueda de sistemas para controlar el vertido de la salmuera al mar y medir el nivel de salinidad del agua del mar. Narbona alabó también la profesionalidad y calidad de las empresas españolas que trabajan en esta tecnología.
En Elche, la ministra firmó un convenio marco con la Asociación Española de Usuarios de Aguas Subterráneas que persigue corresponsabilizar a todos ellos en la gestión de estos recursos. "El deber de la Administración es controlar el buen uso de un patrimonio de todos y evitar que se despilfarre o contamine, pero no podemos llevar esa tarea adelante si no hay una participación responsable", afirmó. La firma se llevó a cabo en una carpa instalada en la plaza de Congreso Eucarístico donde se muestra la exposición "Vive el Júcar" que pretende acercar a los ciudadanos los últimos avances en gestión del agua.
Narbona inauguró también la novena edición del Simposio Hidrogeológico que se celebra hasta el jueves en Elche. Durante su intervención señaló que todos los datos pluviométricos apuntan hacia una reducción de las precipitaciones en el Mediterráneo y, en esas condiciones, "todos los recursos con necesarios para mantener un equilibrio ecológico".
Además, la ministra activó por primera vez por control remoto uno de los pozos abiertos por la Confederación Hidrográfica del Segura. Este sistema permitirá gestionar los 64 abiertos para el mantenimiento del regadío tradicional y el caudal ambiental del Segura. El pozo está situado en Barriomar, en la Vega Media.