P. C.
Un presunta imprudencia temeraria de dos conductores que circulaban a gran velocidad por la Gran Vía de Alicante casi provoca ayer tarde una tragedia porque uno de los vehículos se estrelló y acabó empotrado junto a un paso de peatones por el que estaba a punto de cruzar el primer grupo de madres y niños que acababan de salir del colegio La Florida. El conserje de este colegio estaba en la mediana y fue quien tuvo más cerca el peligro, pero afortunadamente pudo salir ileso.
Los dos conductores no quedaron detenidos pero la Policía Local tomó declaración a ambos como denunciados por imprudencia temeraria, según confirmaron fuentes cercanas al caso.
Según el relato de un testigo recogido por la Policía Local de Alicante, una furgoneta y un turismo BMW "se picaron" en la Gran Vía al salir de la glorieta Músico Álvarez Antón y antes de llegar al cruce con Lorenzo Carbonell el coche fue rozado por el otro vehículo al cerrarle el paso y el conductor perdió el control. El turismo chocó contra un semáforo y la base de hormigón de una farola, donde quedó empotrado. Los dos conductores dieron negativo en la prueba de alcoholemia.