EUROPA PRESS
Así lo anunció hoy en declaraciones a los medios de comunicación el titular de este departamento, Fernando de Rosa, tras presidir el acto de entrega de los Premios Raquel Payá, en reconocimiento a los tres menores infractores internados en los centros de reeducación de la Comunitat que mayor esfuerzo han demostrado para su posterior reinserción. Al acto asistieron también el presidente del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV);, Juan Luis de la Rúa, y la fiscal coordinadora de Menores, Teresa Gisbert.
Con este nuevo centro para menores adictos al alcohol u otras drogas, según dijo, se pretende "trabajar" para "dar una oportunidad" a los jóvenes y evitar, de esta manera, "que acaben en los juzgados y luego en centros penitenciarios". "A los menores --agregó-- hay que ayudarles, y si cometen una infracción, sancionarles, pero sin dejar de estar a su lado".
Al respecto, De Rosa destacó la "colaboración" de la Conselleria de Justicia para conseguirlo, y avanzó que, en esta legislatura, acometerá "grandes actuaciones" contando con el interés del menor. Una de ellas, podría ser la construcción de este nuevo centro específico para menores con adicciones, y otra es un centro para menores que se ubicará en el municipio valenciano de Picassent.
El conseller subrayó la "importancia" de que los menores que han delinquido sepan que "si quieren ayuda, la pueden obtener", pero que "todo depende de su actitud, de sus ganas de superarse". En este sentido, puso como ejemplo a los tres premiados con el galardón Raquel Payá, quienes recibirán 2.000 euros "como ayuda para su futuro".
De Rosa les dio la enhorabuena por "haber decidido decir basta ya" y por "poner ganas para salir de la situación en la que se encontraban". Tanto a ellos como al resto de participantes les pidió que sigan en su "lucha" por salir de la marginación e intenten "ocupar el puesto" que se merecen en la vida. "Todo depende de vosotros", les aseguró.
"SEGUIR LUCHANDO"
Una de las premiadas indicó que estaba "muy contenta" por el premio y señaló que lo invertiría en seguir con sus estudios como auxiliar administrativa. Lleva unos 10 meses ingresada en un centro de reeducación y le quedan tan sólo tres más para salir y "seguir luchando".
Otro premiado, quien lleva dos años en un centro de reeducación y le quedan aproximadamente unos seis meses más para salir, es de Marruecos y llegó a España cuando tenía 12 años trasladándose en el bajo de un autobús. Una vez aquí, su situación le "obligó" a delinquir, pero ahora, tras pasar por el centro, quería trabajar en albañilería y dejar atrás su pasado "malo".
Con el dinero del premio, quiere enviar parte a su familia, que está en Marruecos, y el resto lo guardará para cuando salga del centro poder "iniciar una vida normal" y mirarse algún piso, mientras sigue con algún trabajo. "Antes era muy malo, ahora estoy bien", subrayó el joven.
La última en recibir el galardón agradeció el trabajo de sus educadores, el equipo técnico y los directores del centro en el que está interna, y destacó que el premio es "muy importante" para ella porque "reconoce" todo su esfuerzo para superarse.