REDACCIÓN
La Síndica de Greuges en funciones, Emilia Caballero, aseguró ayer que no piensa dimitir de su cargo, donde pretende seguir trabajando porque, a su juicio, la institución fiscalizadora "lo necesita, lo merece" y porque ello supondría "cerrar" hasta que el pleno de las Cortes Valencianas designe a un nuevo Síndic. Caballero aclaró así que no atenderá la petición del Consell para que dimita por considerar que se ha "arrogado" funciones que no le corresponden, mientras PP y PSPV-PSOE mantienen suspendido el pacto alcanzado para nombrar a José Cholbi nuevo Síndic de Greuges.
Tras conceder los Premios Síndic de Greuges 2007 de dibujo sobre Derechos Humanos, Emilia Caballero fue preguntada por las razones por las que no presentó en la Cámara autonómica el informe anual de la institución correspondiente a 2006. Según explicó en los pasillos del hemiciclo, no lo hizo, como es tradicional, "porque no se me citó para presentarlo".
El portavoz del PP en las Cortes, Esteban González Pons, acusó ayer a Caballero de aferrarse al cargo como "los cangrejos a las rocas" por "el sueldo". Para el dirigente popular, "Caballero sabe que está en una posición no legítima". Según afirmó, la Síndica de Greuges "no es el Síndic que quiere la mayoría", y supone que si sigue al frente del cargo "a lo mejor lo hace por el sueldo".