F. J. B.
El Ayuntamiento de Alicante basará su participación en Fitur -la feria comienza el miércoles 30 en Madrid- en la promoción de la salida de la regata Volvo Ocean Race dede el Puerto y en el proyecto para construir el Palacio de Congresos, infraestructura cuya "venta" administra el alcalde Luis Díaz Alperi desde 1996, año en el primer edil comenzó a buscarle ubicación en la tercera fase del hotel Meliá -hoy Portamaris-. Doce años después el Palacio tiene nuevo diseño, sigue sin construirse -ahora parece que va en serio- y el sector turístico piensa, incluso, que la ciudad ha perdido ya la carrera por consolidarse como destino de congresos y viajes de incentivos, aunque no haya dejado de reclamarlo. En estos doce años el proyecto ha ido apareciendo y desapareciendo de las ferias.
La concejal de Turismo, Marta García-Romeu, explicó ayer que Alicante contará con 120 m2 de suelo distribuidos en dos plantas. El estand, cuyo coste es de 158.000 euros, servirá también para las ferias de Valencia, Valladolid y Bilbao y se situa en un pasillo central dentro del pabellón de la Comunidad Valenciana y en él se promocionarán también la cultura, la gastronomía, las fiestas y el clima.
El Ayuntamiento instalará también como novedad dos ordenadores con conexión a Internet y no faltará el carrito de los helados y en un bar en la segunda planta a modo de "terraza alicantina", según avanzó la concejala. Un monitor de televisión ofrecerá vídeos con imágenes de los atractivos del municipio.