F. J. B.
Las obras de remodelación de la avenida de Dénia obligarán a mediados del próximo mes de febrero a suprimir el tráfico de entrada a Alicante entre la rotonda de los Jesuitas y la rotonda de acceso al Bulevar del Pla, en concreto dos carriles. Los vehículos tendrán como itinerario alternativo la Gran Vía y la calle Ciudad León de Nicaragua -paralela a la avenida-, donde se ubica el IES El Pla, para regresar a la avenida a través de la rotonda del Bulevar del Pla. Un portavoz autorizado de la Conselleria de Infraestructuras aseguró, por otro lado, que la intención es que la avenida no se llegue a cerrar nunca, pese a la complejidad de los trabajos.
Por otro lado, los técnicos prevén cortar la Vía Parque de acceso a la Playa de San Juan el próximo sábado a las 23 horas. Un corte que durará hasta las 8 horas del lunes 26, necesario para realizar una serie de obras complementarias. Por otra parte, entre el 4 y el 5 de febrero está previsto comenzar las obras de la rotonda exterior del futuro acceso a a la A-70, que servirá de desvío para la construcción del paso inferior. Éste se habilitará tras las fiestas de Semana Santa y Santa Faz.
Unos 50.000 vehículos circularán diariamente por la avenida de Dénia de Alicante, la principal entrada norte a la ciudad, cuando terminen las obras que cuentan con una inversión de unos 38 millones de euros. A los 33 millones de euros iniciales de la ampliación de la avenida se pasará a 38 debido a que se ha añadido el soterramiento a la altura del enlace con la A-7, para agilizar la incorporación de los coches que circulan en dirección a Valencia. Además de este paso subterráneo, la remodelación prevé otros soterramientos a la altura de Goteta, Gran Vía y la Vía Parque que serán terminadas coincidiendo con la entrega de la obra (septiembre);, a excepción del último, que se prevé adelantar para mediados de junio.
La obra quedará prácticamente terminada en septiembre a excepción de uno de los accesos a Gran Vía debido a que todavía no han sido desalojados dos inmuebles, uno de ellos una gasolinera.
Continúa abierta la polémica sobre la instalación del carril-bici, debido a que desde el Consell se estima que la existencia de cruces con una gran circulación convertiría al carril bici en un "muy peligroso" para los cicloturistas.
No obstante, el Ayuntamiento se comprometió el viernes a que el proyecto pueda incorporar carriles de autobús y de bicicletas en todo su trazado.
La edil Sonia Castedo anunció este compromiso en una reunión que mantuvo con el colectivo que exige a la Generalitat que la nueva avenida incorpore carriles de autobús y de bicicleta para promover el uso de estos medios de transporte "más sostenibles" y que cortó la avenida el pasado domingo.