F. J. B. / REDACCIÓN
E
l vicepresidente del Consell, Vicente Rambla, anunció ayer que la Generalitat ha encargado un informe sobre las instalaciones aeroportuarias que existen en la Comunidad Valenciana en el que "estudiará y valorará" la iniciativa privada de construir un aeropuerto en el término municipal de Alzira, dirigido especialmente a trabajar el tráfico de compañías aéreas de bajo coste. Un aeropuerto que podría competir directamente con El Altet -Alzira está a hora y cuarta por autopista de Benidorm- en el sector de vuelos baratos, el que más crece en el aeropuerto provincial.
Vicente Rambla precisó que el informe estudiará si son suficientes tres aeropuertos, uno en cada capital de provincia, o "si se requiere un cuarto aeropuerto en la zona más central de nuestra Comunidad, y ahí podría tener sentido el caso de Alzira". Según Rambla, "siempre es bueno que se confíe en las posibilidades y en la prosperidad de una comarca que se cree que necesita de unas instalaciones de estas características", si bien determinó que la propuesta "está en suspenso hasta conocer las posibilidades y las necesidades".
El vicepresidente del Consell, que firmó en Alzira un convenio con la alcaldesa Elena Bastidas destinado a rehabilitar el barrio histórico de esta localidad, aclaró que si los expertos determinan la necesidad de un cuarto aeropuerto, la futura instalación "se pondrá en marcha, sea con la participación de la iniciativa privada o mediante el impulso de la iniciativa pública". Rambla advirtió, no obstante, de que se trata de un proyecto "muy complejo desde muchos puntos de vista".
Novecientos vuelos
La propuesta aeroportuaria de Alzira formulada por grupo de empresarios locales tiene como principal argumento, en principio, "descongestionar" el aeropuerto de Manises -un millón de pasajeros nuevos en 2007- y su ubicación estratégica. Los empresarios pretenden invertir 323 millones de euros y ocupar una superficie de 5,5 millones de metros cuadrados en una área de la Ribera Alta que abarca los términos municipales de Alzira, Benimuslem, Alberic y Massalavés, próxima a la autovía A -7 y a la carretera CV-50.
Sus promotores quieren que funcione en el año 2011, con la previsión de alcanzar los 900 vuelos semanales y un volumen de 765.000 pasajeros anuales.
El proyecto ha suscitado el rechazo de organizaciones ecologistas como Xúquer Viu y políticas. caso de las direcciones comarcales del Bloc y de EU, por su posible impacto acústico y medioambiental en una zona muy poblada y de elevado riesgo de inundación.