P. R. F.
La cesión de Gaspar Llamazares a comunistas e independientes no evitará la escisión de Esquerra Unida, que concurrirá fracturada a las elecciones generales del 9-M en dos listas. Una, patrocinada por la dirección de EU que al final ha tenido que reconocer Llamazares, con la marca Esquerra Unida i Republicana. Y otra, en la que se agruparán los críticos de Iniciativa del Poble Valencià y, aunque no de forma expresa, los de Projecte Obert en coalición con el Bloc y Els Verds, según el acuerdo que se formalizará antes del día 24. Ahora, el foco de conflicto podría trasladarse al grupo parlamentario de Compromís donde la mayoría de los diputados -las dos parlamentarias de Iniciativa y los dos del Bloc- barajan expulsar a los tres representantes fieles a la dirección de EU con lo que ello supondría de merma para esta formación en el reparto de la financiación de partidos.
El propio Llamazares, que quería proponer a los candidatos de Iniciativa y defendía el pacto con el Bloc algo de lo que tuvo que desistir tras quedarse en minoría en el Consejo Político Federal de IU, no ocultó ayer un sentimiento "agridulce" tras el conflicto a cuenta de las listas de la Comunidad.
Durante un acto en Madrid, Llamazares explicó que "asume" las candidaturas aunque habría preferido que se hubiese llegado al acuerdo de compartir listas y a una coalición con el Bloc. "En política, las preferencias a veces no salen al cien por cien", apuntó el líder de la formación que insistió en la idea de que "no es bueno que se produzcan candidaturas alternativas que debilitan las posibilidades de la izquierda en Valencia". La unidad, en cualquier caso, no se producirá lo que deja a Izquierda Unida en una difícil situación con el diputado por Valencia cada vez más alejado y le resta unos votos que podrían ser claves para llegar al 5% y conseguir grupo parlamentario en el Congreso de los Diputados.
La dirección de EU, a diferencia de su posición de los últimos días, ya salió ayer en defensa de Llamazares y cargó con dureza contra los críticos por formar una candidatura alternativa junto a nacionalistas y ecologistas. Pero la escisión de EU es ya una evidencia. De hecho, la dirección de Iniciativa del Poble Valencià se reunió ayer por la tarde para ratificar los términos de la coalición con el Bloc y Els Verds que encabezará Isaura Navarro por Valencia y el partido de Enric Morera en las comarcas alicantinas. La alianza también recibirá apoyo de los militantes de Projecte Obert, el sector de EU que lideran Joan Ribó y Josep Bort, que tras las generales podrían también formar parte del proyecto que los grupos de izquierda preparan para las autonómicas de 2011. La participación de los críticos en los órganos de EU ya no existirá con lo que la dirección de la coalición en la Comunidad queda copada por comunistas e independientes sin más oposición.
Isaura Navarro, que encabezará por Valencia, emitió un comunicado en el que defendió la coalición Bloc-Iniciativa-Verds como la "única opción para que haya una voz de izquierdas, valencianista y verde en el Congreso". Ahora el foco de conflicto podría acabar trasladándose al grupo parlamentario de Compromís en las Cortes -compartido por Iniciativa y Bloc, que suman la mayoría, frente a EU- donde los cuatro parlamentarios que controlan el grupo podrían acabar expulsando al cajón desastre de los "no adscritos" a los tres diputados fieles a la dirección de EU, la propia Marcos, Marina Albiol y Lluís Torró.