VICTORIA BUENO
La creciente escolarización de alumnos inmigrantes en la provincia de Alicante -ya alcanzan cerca del 12% del total de estudiantes- ha logrado frenar este curso la caída de la matrícula en la asignatura de Religión.
El curso pasado descendió por primera vez el porcentaje de estudiantes cuyas familias escogieron matricularles en Religión, aproximadamente un punto porcentual. Ya entonces desde la propia delegación de Enseñanza del Obispado Orihuela-Alicante achacaron esta circunstancia a la puesta en marcha de la ley de Educación (LOE); auspiciada por el Gobierno socialista y que contempla como optativa tanto la Religión como otra materia alternativa a elegir por cada centro educativo. De hecho, el punto porcentual que perdió en su matrícula la Religión lo sumó en alumnado la asignatura alternativa.
En el Obispado auguraban que estas cifras negativas, reflejadas en el número de horas contratadas entre el profesorado para dar estas clases, iban a ser incluso peores para este curso porque la LOE prefijaba el estreno de Educación para la Ciudadanía como nueva asignatura obligatoria.
Sin embargo, la matrícula de Religión ha logrado frenar su caída y el flotador han sido precisamente los alumnos inmigrantes procedentes mayoritariamente de Hispanoamérica y Europa del Este, como confirmaron ayer a este diario de la misma delegación diocesana de la Enseñanza.
También es verdad que el arranque de Educación para la Ciudadanía ha quedado pospuesto en esta Comunidad por decisión del Consell hasta septiembre de 2008 -el curso que viene- al establecerla para segundo de Secundaria y para el curso 2009-2010 entre el alumnado de quinto de Primaria, pero el fenómeno de la inmigración va a más en esta provincia de forma que en el Obispado opinan que la matrícula en Religión podría mantenerse estable también el curso que viene.
En los últimos cuatro años la media de incremento de alumnado inmigrante en la Comunidad ronda el 15% de un curso a otro y la provincia de Alicante sigue liderando las cifras de inmigrantes escolarizados, que superan el 46% de toda la autonomía. Además, la gran mayoría de estos alumnos que ya sumaban 37.667 en los primeros compases de este curso, proceden de países latinoamericanos -en un 42,70%-, de Europa del Este -22,15% y de Europa Occidental -17,80%-, de forma que cerca del 82,65% de los estudiantes inmigrantes solicitan las clases de Religión.
"Los latinoamericanos también son católicos y estas familias solicitan la asignatura, pero incluso croatas rusos o eslovenos cuya religión es ortodoxa prefieren apuntar a sus hijos en una materia que imparte Religión aunque no sea su propia opción antes que a cualquier otra asignatura", precisan en la delegación del Obispado.
De esta forma los inmigrantes han compensado este curso el ligero descenso de matriculados en Religión del curso pasado: "Siguen por encima del 80% los que eligen Religión en Primaria y rozan el 50% en Secundaria", señalan en la delegación de Enseñanza.
Este último dato revela que en Secundaria ha bajado por primera vez el listón del 50% de matriculados en Religión -el curso pasado fue del 51,4%-. Entre los motivos a los que se achaca que el descenso continúe en la ESO "aunque moderadamente" figura la "mayor permisividad de los padres que dejan decidir al alumno lo que quiere hacer al llegar al instituto, pese a no alcanzar la mayoría de edad". Pero la matrícula de inmigrantes en ESO también va a ir en aumento.