F. J. B.
E
l presidente de la sociedad estatal AcuaJúcar y presidente de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ);, Juan José Moragues, anunció ayer que las obras del nuevo trazado del trasvase Júcar-Vinalopó desde el Azud de la Marquesa (Cullera); están "totalmente lanzadas", con un 38,3% ya ejecutado. De este modo, Medio Ambiente prevé que a finales de este año los regantes del Vinalopó y l´Alacantí puedan disponer de un agua de la desembocadura que, según Moragues, "es apta para riego".
De esta forma, el presidente de la Confederación se pronunciaba por primera vez sobre la polémica abierta en Alicante tras la aparición de sustancias tóxicas en el Azud de la Marquesa, punto del río donde el Ministerio prevé captar el agua que enviará al Vinalopó. La Junta Central de Usuarios ha denunciado, con datos de la propia CHJ, que algunas de las sustancias están calificadas, incluso, como cancerígenas y cuya venta está prohibida en España como el lindano.
Moragues subrayó que los informes de la CHJ sobre la calidad del agua del Júcar son públicos y están disponibles en su web. Además, según el presidente del Júcar, los documentos concluyen de forma "evidente" que la calidad del agua de la parte baja del río "como poco es admisible" y "buena", y cumple con la legislación vigente recogida en el plan de cuenca del Júcar y "con las directrices de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO);", sentenció.
En este sentido, Moragues concretó que los datos de 2007 muestran en una única ocasión, el pasado 22 de octubre, que el Índice de Aptitud del Riego (IAR); era "malo". No obstante, explicó que se trata de un episodio "excepcional" que se debió a las fuertes precipitaciones de esas fechas, que provocaron una "gran avenida en el Júcar y por tanto que hubiera más sólidos en suspensión: tierra, arrastres y ramas"
Moragues explicó que la CHJ dispone de una "red de sustancias peligrosas", que mide hasta 97 parámetros de diferentes compuestos que la CE exige que se tengan en cuenta para conocer el buen estado ecológico del agua pero que "en ningún caso, condicionan la aptitud del agua para el riego o el abastecimiento, que tiene su propias normas", aseveró. "Se han realizado más de 8.000 análisis y sólo en cuatro casos puntuales se han encontrado restos de contaminación difusa de elementos de uso agrícola". Sin embargo, se comunicó a la Conselleria de Agricultura la presencia de estas sustancias y ésta asegura que son restos de elementos fitosanitarios o pesticidas que "están totalmente autorizados".
Sobre las acusaciones de la Junta Central, el consejo de administración de Acuajúcar -sociedad que expulsó a los regantes del Vinalopó- solicitó ayer un recopilación de todas las acusaciones de los regantes alicantinos sobre la calidad de las aguas del río para que considere junto a la asesoría jurídica si alguna de ellas es constitutiva de delito y "hay que defender la verdad y los intereses de los agricultores valencianos", en alusión directa a los intereses que defienden los regantes de la Acequia Real del Júcar.