F. J. B.
L
a desaceleración que sufre la construcción de viviendas por la subida del precio del dinero y la crisis en la que entró a principios del año pasado el turismo residencial -segunda residencia- provocaron que Alicante fuera la provincia turística española donde menos subió el precio de los pisos de renta libre en 2007, según el balance hecho público ayer por el Ministerio de la Vivienda.
Los datos reflejan en primer lugar una pérdida del valor real de los pisos, al aumentar su precio el 3,3% el pasado año -un punto por debajo del 4,2% del IPC- Pero además constatan que la desaceleración de la construcción está afectando más a esta provincia, ya que la vivienda subió en el conjunto de España un 4,8%.
La provincia figura en el listado español de evolución del mercado en 2007 con los municipios más caros y más baratos a la hora de comprar un piso. Así, Benidorm se encuentra entre las localidades donde las tarifas siguen más elevadas (2.000 euros el metro cuadrado);, mientras que Petrer es la tercera ciudad más asequible de España a la hora de adquirir una vivienda (1.011 euros el metro cuadrado);, sólo superada por Villarrobledo (Albacete); y Don Benito (Badajoz);.
Alicante (Costa Blanca); y Málaga (Costa del Sol); figuran en el grupo de diez provincias españolas donde los precios subieron menos que el Índice de Precios al Consumo, y, pese a su peso turístico, comparten protagonismo con Zaragoza, Ciudad Real, Guadalajara, Toledo, Segovia, Guipúzcoa, Ourense y Jaén, según el informe del departamento que dirige Carme Chacón. La contención de la subida de los precios coincidió en 2007, además, con una caída del 33% de la solicitudes para la construcción de viviendas en una provincia donde el peso de la construcción es clave.
En la Comunidad Valenciana el precio medio creció un 4,3%, cinco décimas por debajo de la media nacional, que se situó en 2.085,5 euros por metro cuadrado al cierre de 2007, lo que supone un incremento del 4,8% respecto al año anterior, el nivel más bajo de la última década. El precio del suelo, por su parte, se encareció un 4,1% en el tercer trimestre respecto al mismo periodo de 2006, hasta los 285 euros por metro cuadrado, lo que supone una moderación respecto al incremento del 8,6% experimentado en el segundo trimestre del año.
Para Rafael Pacheco, director General de la Vivienda, la desaceleración se está produciendo en la forma deseada por el Gobierno. "Estamos preparados para una estabilización de la construcción y de los precios".