EUROPA PRESS
Moragues, que realizó estas declaraciones en rueda de prensa junto al consejero delegado de AcuaJúcar, José María Marugán, tras una reunión de la sociedad estatal, subrayó que los informes de la CHJ sobre la calidad del agua del Júcar son públicos y están disponibles en su web. Además, estos documentos concluyen de forma "evidente" que la calidad del agua de la parte baja del río "como poco es admisible" y "buena", y cumple con la legislación vigente recogida en el Plan de Cuenca del Júcar y con las directrices de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO);, sentenció.
En este sentido, concretó que los datos de 2007 muestran en una única ocasión, el pasado 22 de octubre, que el Índice de Aptitud del Riego (IAR); era "malo". No obstante, explicó que se trata de un episodio "excepcional" que se debió a las fuertes precipitaciones de esas fechas, que provocaron una "gran avenida en el Júcar y por tanto que hubiera más 'sólidos en suspensión': tierra, arrastres y ramas". Aún así, matizó que fue el único indicador de los ocho que se estudian, que salió mal y que fue un momento "puntual", remarcó.
Moragues, señaló que cuando se producen avenidas, "evidentemente no hay que regar", y añadió que en los días posteriores, cuando pasaron las lluvias y las inundaciones, "el agua volvía a ser perfectamente admisible y buena para el regadío", como "siempre lo ha sido". A partir de ahí, "lo único que puede hacer es mejorar", agregó.
Adicionalmente, continuó, en cumplimiento de la directiva marco europea del agua, la CHJ dispone desde hace poco de una 'red de sustancias peligrosas', que mide hasta 97 parámetros de diferentes compuestos que la Comunidad Europea exige que se tengan en cuenta para conocer el buen estado ecológico del agua pero que "en ningún caso, condicionan la aptitud del agua para el riego o el abastecimiento, que tiene su propias normas", aseveró.
RESTOS "TOTALMENTE AUTORIZADOS" EN EL JÚCAR.
Moragues señaló que es una "red informativa que sirve para saber los orígenes de una posible contaminación difusa o puntual procedente de vertidos o de usos agrarios". Según dijo, "se han realizado más de 8.000 análisis y sólo en cuatro casos puntuales se han encontrado restos de contaminación difusa de elementos de uso agrícola". Sin embargo, se comunicó a la Conselleria de Agricultura la presencia de estas sustancias y ésta asegura que son restos de elementos fitosanitarios o pesticidas que "están totalmente autorizados".
El presidente de la CHJ apuntó que "regamos con este agua, seguiremos regando con este agua y haremos excelente agricultura con este agua, cada día mejor". Salió así al paso de las acusaciones por parte de los regantes del Vinalopó en la provincia de Alicante, que afirman que el bajo Júcar contiene elementos "tóxicos, peligrosos e incluso cancerígenos".