JOSÉ ANTONIO MARTÍNEZ
E
l Ministerio de Justicia ha rechazado la solicitud de un juez de apoyo para la Audiencia Provincial por el juicio de la Caja de Crédito de Alcoy, que comenzará la semana que viene y que tendrá un mes de duración, según confirmaron fuentes judiciales. La petición estaba avalada por el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana y por el Consejo General del Poder Judicial y se basaba en reforzar la sección con otro juez, para que el magistrado ponente de la causa pueda dedicarse íntegramente a redactar la sentencia al acabar la vista. El rechazo puede suponer que la redacción del fallo podría demorarse hasta seis meses más al tener que compaginar el juez esta tarea con el resto de los juicios que se van a celebrar en la sección.
El Ministerio de Justicia basa su negativa en que la Sección Tercera de la Audiencia no acumula retrasos significativos, y por eso no considera necesario aprobar ese refuerzo. La negativa ha caído como un jarro de agua fría en la Audiencia por dejarles sin apoyos cuando se están realizando importantes esfuerzos para estar al día.
La Sección Tercera de la Audiencia Provincial, que debe juzgar la presunta quiebra fraudulenta, en los últimos años ha tenido que sacar adelante macrojuicios como el proceso de Ardystil o el delito ecológico en el marjal de Pego. La vista por el caso de la Caja de Alcoy comenzará el 22 de enero y acabará el 14 de febrero. La causa consta de más de 21.000 folios, más 138 carpeta, 54 volúmenes de contabilidad y otros siete archivadores llenos de más documentación.
Este voluminoso expediente deberá ser revisado junto con las actas del juicio por el ponente de la causa, José María Merlos, cuando tenga que ponerse a redactar la sentencia. Para terminar de complicar el panorama, la misma sección tiene que juzgar otro caso de estafa en otra vista que tiene una duración prevista de cinco días. Ante este panorama, las previsiones apuntan a que será necesario un periodo de entre seis y ocho meses para poder redactar la sentencia, al tener que intercalar el magistrado su trabajo con otros casos de la sala.
El caso de la Caja de Alcoy ha tardado más de catorce años en ser juzgado, por lo que la opinión entre el personal de la Audiencia es que debe ser resuelto cuanto antes para no ir acumulando más retrasos. Además, esta situación no afectaría sólo a este proceso de quiebra fraudulenta, sino que el problema se extendería al resto de asuntos de la sección.
Desde la Audiencia se tratará de reiterar la petición ante el Ministerio, aunque se teme que cuando se pronuncien ya será demasiado tarde. La primera petición se elevó el pasado mes de octubre y la contestación llegó ayer (más de tres meses después);, por lo que ahora, de seguirse el trámite ordinario, no se tendría respuesta por lo menos hasta el mes de mayo.
El problema se une a otros que tiene la sección, como el hecho de llevar más de un mes con el fax estropeado.
Turno especial por el aumento de los macrojuicios
El cada vez mayor número de macrojuicios en la provincia de Alicante ha obligado a la Audiencia a poner en marcha un turno especial para celebrar este tipo de procesos. Uno de estos juicios puede tener una sección de la Audiencia paralizada hasta durante un mes entero. Entre los magistrados hay preocupación por el hecho de que no sólo hay cada vez mayor volumen de asuntos, sino que éstos son cada vez de mayor complejidad. Cuando antes había procedimientos más sencillos, ahora abundan los procesos contra bandas de crimen organizado o grandes estafas, con gran número de acusados y voluminosa documentación.