C. R. F.
E
l psicólogo especialista en sectas de Atención e Investigación de Socioadicciones (AIS);, Miguel Perlado, comenta que ha conocido a través de los medios de comunicación el caso de la joven de Agost que murió desnuda en la cima de una montaña de la sierra del Maigmó pero apunta que no aparenta ser el típico caso de suicidio inducido por una secta.
«En principio somos bastante prudentes sobre el caso debido a la falta de información que existe ya que el juez decretó el secreto de sumario, pero la forma en que ha fallecido no encaja con el patrón habitual de actuación de estos grupos pues se han dado casos de suicidios colectivos y no son habituales los individuales», señala el experto.
Como se recordará, la joven falleció tras despojarse de su ropa y escalar a lo alto de la cima. El cadáver de la chica fue hallado boca arriba, con las piernas cerradas y los brazos extendidos.
Por otra parte, el psicólogo de Atención e Investigación de Socioadicciones apunta que las sectas tienen más incidencia en grandes áreas urbanas como Alicante o en poblaciones de tamaño medio como Elda. Sin embargo, se ha comprobado que «en poblaciones pequeñas pueden tener lugares de retiro».
Miguel Perlado recuerda que en la provincia de Alicante ha habido grupos que han tenido problemas legales «como la Congregación del Olivo, que era una cosa de tipo religioso pero sincrética. Agrupaba familias en torno al gurú del grupo y efectuaban cesiones económicas».
Otro caso que cita es el del Colectivo Amba, que actuaba en la Marina Alta y fue desarticulado ya que personas que fueron captadas denunciaron ante la Guardia Civil la existencia de procesos de manipulación de las voluntades de los individuos que les produjeron daños psicológicos.