F. J. BENITO
L
os presidentes del empresariado alicantino -Coepa, Cámara de Comercio y Cepyme- firmaron ayer con la Junta Central de Usuarios del Trasvase Júcar-Vinalopó un manifiesto para exigir al Gobierno que pare las obras de la canalización que realiza desde el Azud de la Marquesa y negocie un cambio de la toma del agua que permita que la Alicante llegue agua potable del Júcar. Modesto Crespo, Antonio Fernández Valenzuela, Juanjo Sellés, Andrés Martínez y Ramón -que sustituyó a Eladio Aniorte, presidente de Jóvenes Agricultores- fueron los primeros en suscribir un escrito que a partir del lunes se distribuirá por toda la provincia con el objetivo de reunir hasta el 28 de julio -día en el que se cumplirá el tercer aniversario de la paralización de las obras Cortes de Pallás-Villena- un mínimo de 500.000 firmas de apoyo al cambio del proyecto.
Andrés Martínez, portavoz del frente regantes-empresarios, proclamó que «la provincia tiene que trabajar por su futuro y éste no será bueno si el trasvase nace viciado y con un agua que no sirve para beber, ni para el riego de todos los cultivos, por lo que resultará imposible mantener una agricultura competitiva». Fernández Valenzuela y Crespo no intervinieron públicamente, aunque aclararon que su presencia en la reunión y posterior firma era más que suficiente para manifestar su apoyo.
Mientras en Alicante se firmaba el manifiesto, en Valencia el presidente de la comunidad de regantes de Sueca, José Pascual Fortea, hacía público el contenido de una carta remitida al presidente de la Generalitat, Francisco Camps, en la que se rechaza que el agua de la desembocadura del río no sirva para riego e, incluso, acusa a los regantes del Vinalopó de verter información falsa sobre la calidad del caudal del Bajo Júcar. Acusaciones contestadas con firmeza por Andrés Martínez. «Fortea no riega con agua de la Marquesa, lo hace con agua de Antella y de Sueca que es buena, ¿tan difícil es enviar la misma agua a Alicante?», subrayó el presidente de la Junta Central.
Los responsables de la patronal y la Junta Central del Júcar-Vinalopó analizaron durante una reunión de trabajo en Alicante el informe sobre el contenido de las sustancias tóxicas aparecidas en las desembocadura -imperceptibles para la Confederación Hidrográfica del Júcar-, tras la cual redactaron un comunicado que harán llegar al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero y de la UE, Durao Barroso. En su escrito, el mismo al que tendrán acceso todos aquellos ciudadanos alicantinos que quieren aportar su firma, se recuerda que el trasvase Júcar-Vinalopó es una reivindicación histórica de la provincia de Alicante «para regadío y el abastecimiento de más de un millón de habitantes y 50.000 hectáreas».
Los firmantes del manifiesto rechazan, por otro lado, «la toma del agua que ha impuesto unilateralmente el Ministerio de Medio Ambiente porque no es válida. No sirve para beber ni para el riego y por ello no resolverá el problema de sobreexplotación de los acuíferos del sistema Vinalopó-l´Alacantí».
Patronal y regantes volvieron a denunciar que «según los propios análisis de la Confederación del Júcar el agua en el Azud de la Marquesa contiene sustancias peligrosas, algunas con efectos cancerígenos» y lamentaron que «no se hayan estudiado otras alternativas viables y posibles planteadas por la Junta Central, por ejemplo el Azud de Antella». Martínez denunció, en este sentido, que «el Ministerio ha adoptado una postura sectaria y totalmente ajena a nuestra realidad, utilizando su posición dominante para crear división entre los usuarios, impidiendo cualquier tipo de diálogo y la búsqueda de soluciones consensuadas, mediante campañas de publicidad engañosa pagadas con fondos públicos».
El manifesto terminó, no obstante, con una llamada a la cordura. «Que se establezcan los mecanismos de colaboración y coordinación precisos entre los usuarios del Júcar y el Vinalopó, Administración autonómica y Ministerio de Medio Ambiente para que las obras del trasvase se ejecuten de forma inmediata y desde un punto de toma en el río Júcar donde las aguas sirvan efectivamente para todos los usos, de manera que se resuelva y cese el problema de sobreexplotación de los acuíferos».
«Mal aconsejado»
Por su parte, el presidente de la comunidad de Regantes de Sueca, José Pascual Fortea, en la carta carta al presidente de la Generalitat, Francisco Camps, asegura que está «mal aconsejado en el tema del agua» y le pide que ponga fin a la campaña «malintencionada» contra el trasvase Júcar-Vinalopó desde el Azud de la Marquesa, en Cullera.
Según fuentes de la sociedad de regantes, en la misiva Fortea asegura que la situación actual del Júcar «no permite nuevas demandas sobre los recursos regulados del río, ya que la escasez se ha tornado en una situación permanente». El regante valenciano recuerda en su carta que la toma del trasvase al Vinalopó desde Cortes de Pallás «suponía poner en serio peligro el futuro de los regadíos tradicionales y eso no lo podíamos admitir. Pero el Júcar tiene recursos en su tramo final, donde no existe regulación ni la puede existir. Por eso apoyamos el trasvase al Vinalopó desde el Azud de la Marquesa, porque allí existen recursos y no se perjudica a nadie».
Según Fortea, en los últimos tres meses «el Júcar ha vertido al mar y a la Albufera más de 150 hm3 de aguas que no se han podido embalsar porque afloran en la parte baja del río donde no hay embalses». Para el presidente de los regantes de Sueca, «si estuviese acabado el trasvase desde el Azud de la Marquesa ya estaría llena la balsa de Villena. El trasvase estaría funcionando al 100% a pesar de que los embalses del Júcar siguen bajo mínimos y la próxima campaña de riegos es todavía incierta». Fortea denunció que hay quienes «no aceptan la realidad y quieren conseguir sus objetivos aún a costa de perjudicar a otros agricultores. Este es el caso de algunos representantes de los usuarios del Vinalopó, que llevan años poniendo en duda la calidad del agua del Azud de la Marquesa».