EUROPA PRESS
El Defensor del Paciente se refirió al hecho de que el delito de intrusismo profesional haya prescrito en el caso de Llorca, que dejó de ejercer como médico en la clínica La Creueta de La Vila en 1999, y el juicio celebrado el pasado mes de diciembre le haya juzgado por una falta por atribuirse públicamente la condición del médico sin tener el título.
Al respecto, el Defensor del Paciente consideró que "es triste comprobar cómo lo que significa intrusismo profesional se titula falta de órden público, o lo que es lo mismo, como si un 'ciudadano de a pie' hubiera gritado en la vía publica".
De igual modo, subrayó que "es lamentable que la justicia sea tan estricta con algunos ciudadanos y tal ridícula para otros", y advirtió que "es evidente que puede seguir ejerciendo (como médico);, ya que la multa la recuperará de forma inmediata y ganará para pagar otra dentro de unos años de ejercicio".
En opinión de esta asociación, "da igual que haya puesto en riesgo la salud y la vida de los pacientes y que haya tratado sin titulación académica", dado que, según apunta el Defensor del Paciente, "la juez magnánima le exonera, aunque el intrusismo profesional esté tipificado por la ley como delito".