JORGE FAUR"
L
a Agencia Valenciana del Turismo está prácticamente en bancarrota. La entidad dependiente de la Generalitat Valenciana que se encarga de diseñar la promoción turística de la Comunidad y de costear las principales dotaciones playeras padece una situación económica que condenaría a la quiebra a cualquier empresa privada, según el informe de auditoría incluido en la revisión de la contabilidad de la Generalitat que cada año practica el Síndic de Comptes.
El balance de la Agencia indica «una incertidumbre sobre la capacidad de la entidad para continuar su actividad». En concreto, los auditores de Iberaudit que revisaron el ejercicio de 2006 de la Agencia del Turismo constatan un balance de situación que presenta unos fondos propios negativos de 15.391.202 euros y un fondo de maniobra también negativo de 14.932.396 euros. Los auditores, no obstante, rematan el informe con la coletilla común a otras empresas de la Administración autonómica: «la entidad considera que la Generalitat Valenciana continuará prestando el apoyo imprescindible para garantizar el funcionamiento de este ente público».
La Agencia Valenciana del Turismo es la empresa pública encargada de diseñar la promoción turística de la Comunidad. Acude a ferias y eventos internacionales y a su cargo están, entre otros cometidos, desde los anuncios televisivos que invitan a los turistas a visitar Alicante, Valencia y Castellón a las dotaciones que imprimen el toque de calidad a las playas (pasarelas, juegos infantiles, lavapiés, duchas o papeleras);.
La Sindicatura aprecia irregularidades de tipo administrativo en algunas prácticas contables de la Agencia. La entidad adjudicó en 2006 doce contratos por procedimiento negociado por un importe total de 399.422 euros. Uno de ellos, valorado en 190.000 euros, excluye del procedimiento elementos necesarios, como el pliego de cláusulas administrativas; en el expediente consta la invitación expresa a siete empresas, pero ninguna de ellas es la adjudicataria. Tampoco se realizó publicidad de la adjudicación del procedimiento negociado.
Respecto a los expedientes de concurso público, la Agencia adjudicó en 2006 un total de 23 contratos por valor de 6,4 millones de euros. En más del 90% de las adjudicaciones, la oferta económica se valora entre un 50 y un 60%, lo que, según el Síndic, «no se adecua a los principios constitucionales de eficiencia y economía».
El informe de la Sindicatura aprecia igualmente facturas cuya fecha no se hace constar y documentos que no pueden considerarse certificaciones de obra.
En sus recomendaciones finales, el Síndic indica a la Agencia Valenciana del Turismo que evalúe la eficacia de sus contratos publicitarios y que elabore una memoria detallada de actividades. Los anticipios a cuenta de las subvenciones que presta el ente público deben contabilizarse en cuentas de balance y no como gastos del ejercicio. En ese sentido, el auditor público recomienda establecer un régimen de firmas mancomunadas para todos los pagos de la Agencia, «independientemente del importe, con el objeto de reforzar el control de fondos de la Agencia». Asimismo, en la tramitación de los contratos, «debe procurarse el cumplimiento de los plazos de pago, pues su incumplimiento ocasiona el abono de intereses de demora y la indemnización de los costes de cobro al contratista, además de que éste puede suspender e incluso resolver el contrato si loa demora excede en determinados plazos».