V. B.
Desde el primer momento han tenido el apoyo incondicional del equipo directivo del centro y los buenos resultados que empieza a atesorar esta nueva asociación estudiantil, nacida de las propias aulas del instituto Leonardo Da Vinci, les ha valido tanto el reconocimiento de sus profesores como la alianza de muchos de ellos. «Alfonso Agulló es uno de los que más colaboran», comenta Andrés, el presidente.
En la junta directiva hay siete estudiantes, once fundaron la asociación y ya se han sumado cerca de 40 alumnos de cuarto de ESO a segundo de Bachillerato. «Ser socio implica estar dispuesto a colaborar cuando lo pedimos y también se puede uno adherir, con voz pero sin voto. El caso es fomentar la convivencia desde la diversidad». Y como primer plato preparan para la vuelta de vacaciones otro proyecto de integración con los alumnos extranjeros que vayan llegando al instituto a lo largo del curso. «Queremos que se nos conozca por la solidaridad del centro y no por las peleas en el barrio, así que pretendemos extender el apadrinamiento de niños en la India con otro tipo de apadrinamiento con compañeros del propio instituto». Para el próximo trimestre piensan encargarse ellos mismos de acompañar por el centro a los recién llegados, enseñarles palabras en castellano todos los días y sumergirles en la cultura española de la mano de compañeros de su edad. «Pensamos que eso les hará más fácil la integración y fomentará la convivencia en el instituto», dicen.