MANUEL DOPAZO
E
l futuro del colegio CEU Jesús María está «gravemente hipotecado» al haberle concedido el Ayuntamiento la misma edificabilidad que tiene actualmente dentro del plan parcial del Pau 3 que proyecta sobre esta zona Enrique Ortiz e Hijos. Así lo advierte la Fundación CEU San Pablo, actual propietaria del centro escolar de Vistahermosa en un escrito remitido a a la Gerencia Municipal de Urbanismo, en el que reclama que se le incremente entre el doble y el triple la edificabilidad para la «continuidad, evolución y posible ampliación de la actividad».
El colegio CEU Jesús María está situado en la calle Caja Ahorros reconvertida en Vía Parque, y se encuentra dentro de una parcela de 80.153 metros cuadrados de los que 55.424 metros los ocupa el centro escolar y el resto una residencia de religiosas de Jesús María. Tras casi 40 años al frente del mismo, la orden religiosa vendió el colegio a la Fundación CEU San Pablo el 15 de junio de 2004, según señala la actual propiedad, que lo adquirió un año después de que La Gerencia de Urbanismo aprobara el proyecto de urbanización del Pau 3, un plan parcial que abarca los terrenos situados entre el complejo de Vistahermosa y la Albufereta que el Ayuntamiento adjudicó a Enrique Ortiz en julio del año 2000, y en el que se prevén 1.642 viviendas. El principal problema que presenta el escrito del centro escolar es que se presenta fuera de plazo ya que el periodo de presentación de alegaciones concluyó hace años, cuando todavía la compañía de Jesús María era la propietaria.
La nueva propiedad, sin embargo, difiere radicalmente de la edificabilidad que se le asignó dentro del Pau 3, y que es la misma que actualmente tiene. La Fundación CEU San Pablo considera que los 24.847 metros cuadrados de techo edificable son totalmente insuficientes y reclama al Ayuntamiento un incremento de entre el doble y el triple. Tal petición se justifica, en el escrito que ha remitido al Ayuntamiento, en que la edificabilidad que se le asigna «impide la evolución y adaptación de las instalaciones existentes a las necesidades cambiantes que imponen las normas educativas, hipotecando gravemente su futuro y suponiendo una situación discriminatoria respecto a los estándares de edificabilidad normalmente aplicados a las parcelas docentes», y resaltan que «prácticamente imposibilita cualquier remodelación en profundidad de las instalaciones».
El escrito de alegaciones no se limita a esta petición, sino que también critica el diseño que en materia escolar contempla el Pau 3 al situar las construcciones educativas y culturales en la parcela colindante al colegio del CEU Jesús María «con los problemas derivados de esta concentración, como son la accesibilidad en momentos punta de horarios coincidentes y otros problemas de conflictividad, motivados por la proximidad», señala la propiedad del centro.
La alegación sin embargo es totalmente extemporánea, ya que se presenta tan fuera de plazo que el plan parcial fue aprobado definitivamente por la Conselleria de Urbanismo y sólo está a expensas de la luz verde a la urbanización y reparcelación para que Ortiz pueda iniciar las obras.