C. R. F. /S. E.
E
n una noche especialmente fría como la de ayer, cinco mil abonados de Iberdrola en la ciudad de Alicante, incluidos dos centros sanitarios, se quedaron sin suministro eléctrico durante horas por la avería de dos cables de media tensión. El primero de los apagones se sintió en los barrios de Nou Alacant y Vistahermosa, afectando a viviendas y semáforos. La Policía Local estuvo regulando el tráfico en cruces como el de la Gran Vía con Pintor Gastón Castelló, frente al Hospital General. En estas zonas fueron unos dos mil los abonados afectados, según la información facilitada por la empresa.
La otra avería tuvo lugar sobre las 21.45 horas y dejó sin suministro a tres mil abonados de la Playa de San Juan, entre la avenida de Bruselas y Muchavista, incluido algún establecimiento hotelero.
Fuentes de Iberdrola atribuyeron ambos apagones a averías en líneas de media tensión de 20.000 voltios por causas que la empresa estaba estudiando al cierre de esta edición. Respecto a la posibilidad de que los cortes estuvieran relacionados con las bajas temperaturas, la empresa apuntó que «el frío influye». En todo caso, Iberdrola destacó que anoche había movilizado a su personal y a los contratistas y sobre las diez menos cuarto había repuesto gran parte de los afectados de la Gran Vía, mientras que restablecía el resto del servicio pasadas las once de la noche. Lo mismo ocurrió en Playa de San Juan donde el suministro también se repuso sobre esa misma hora, según confirmaron algunos clientes afectados.
Uno de los abonados afectados fue la Clínica Vistahermosa, donde el apagón provocó numerosas incidencias, pese a disponer de generadores eléctricos. El suministro se repuso finalmente a las 23,10 horas. Durante el apagón, la calefacción no funcionaba en algunas zonas, como en habitaciones con recién nacidos, y se tuvo que suspender la realización de pruebas programadas como radiografías. Fuentes del centro indicaron que se siguieron atendiendo partos y demás intervenciones pese a las limitaciones de no disponer de fluido suficiente. Los pasillos se iluminaron con las luces de emergencia y, aunque en las habitaciones no se cortó la luz, el apagón provocó malestar entre los pacientes por las bajas temperaturas.
Por su parte, la dirección del Hospital General aseguró anoche que el apagón no tuvo gran repercusión en este centro gracias a los generadores de los que disponen.