J. A. G.
Un juzgado de lo Penal de Alicante celebra hoy el juicio por la muerte, ocurrida hace casi cuatro años, de Antonio Sánchez Chorro, que falleció a los 27 años de edad tras someterse a una operación de reducción de estómago en la clínica Medimar, intervención que pudo pagarse al haber tenido suerte con la Lotería de Navidad. En el banquillo de los acusados se sentará el cirujano José María Rubio Cerdido, que fue diputado de Medio Ambiente de Alicante por el PP entre 1999 y 2003, y vicepresidente de la institución provincial durante dos años. Está imputado por un delito de imprudencia profesional grave con resultado de muerte como consecuencia de una supuesta negligencia médica por no vigilar el postoperatorio. La fiscal le pide una pena de entre dos y tres años de prisión y que sea inhabilitado, además de una indemnización para la familia, según indicaron ayer a este diario fuentes próximas al caso. El desarrollo de la vista oral se prevé larga, ya que, por parte de la acusación pública, están citados para declarar tres forenses, mientras que por la defensa comparecerán otros expertos en el aparato digestivo. Entre ellos figura el alcoyano Aniceto Baltasar, un referente internacional de la cirugía de la obesidad.
La familia del fallecido está personada como acusación particular, así como también la Asociación del Defensor del Paciente. En la parte contraria, la defensa de Rubio, junto a los letrados de Medimar y de los seguros Zurich y Mapfre.