P. ROSTOLL
E
l gasto de la Diputación en asesores y cargos de confianza se disparará durante el año 2008 por vez primera por encima de los dos millones de euros, según consta en el presupuesto de la corporación provincial que, en estos momentos, se encuentra en tramitación. La partida para el ejercicio de 2008 no sólo rebasará los dos millones de euros, unos 350 millones de las antiguas pesetas, sino que además se incrementará más de un 15%, justo el doble de lo que crece el conjunto del presupuesto de la institución que encabeza José Joaquín Ripoll y que alcanza, como ya informó este periódico, los 253 millones de euros.
El nuevo mandato en la corporación, como en su momento adelantó INFORMACION, trae consigo la llegada al Palacio Provincial de un sinfín de cargos de confianza, en su inmensa mayoría dirigentes del PP afines al ex ministro Eduardo Zaplana y purgados por el presidente Francisco Camps de las candidaturas para las últimas elecciones municipales y autonómicas. En despachos de dependencias provinciales han encontrado acomodo el ex conseller Fernando Modrego; el antiguo director de Personal de la conselleria de Educación, José Antonio Rovira; la ex diputada autonómica Lola Peña; los ex concejales alicantinos Francisco Zaragoza y María José Rico; el ex edil de Benidorm, Ramón Campos; o el ex director general del Institut Valencià de la Joventut (Ivaj);, Marcós Alós, entre otros dirigentes populares.
Y esa necesidad de Ripoll de cobijar en la Diputación a sus afines caídos en combate se ha dejado notar en la nómina provincial para el próximo años. Y de qué manera. Así, mientras en el presupuesto para 2007, había previsto un gasto en este concepto por importe de 1,7 millones. Para 2008, de acuerdo a las cuentas provinciales, la amplia nómina de asesores y cargos de confianza le costará a las arcas provinciales cerca de 2,1 millones de euros, casi un 15'5% más. A ello, además, cabe sumar el incremento de la partida de sueldos de los diputados que, a lo largo del próximo ejercicio, también aumentará en otros 470.000 euros, especialmente, después de que tanto populares como socialistas pactaran que todos sus diputados disfruten de dedicación exclusiva en la institución provincial.
En general, el análisis del documento presupuestario que el presidente Ripoll someterá al pleno la próxima semana revela que el presidente de la Diputación y su equipo han tenido que hacer juegos malabares para mantener el ritmo inversor por encima del listón del Consell y del Estado, ambos con un porcentaje de atención a las comarcas alicantinas muy por debajo de su población. En cualquier caso, la decisión de Ripoll de incluir fondos en los capítulos dedicados a la inversión para mantener el porcentaje ha limitado, por ejemplo, las aportaciones al Consorcio de Bomberos o al Patronato de Turismo.