VICTORIA BUENO
L
a ciudad es peligrosa y agresiva para los que tenemos cualquier tipo de dependencia. Es totalmente irracional y a una calle perfectamente habilitada le sigue una trampa mortal para los que seguimos adelante». En su discurso de agradecimiento por la concesión del Premio Maisonnave en su sexta edición, el ex secretario general de la UGT en Alicante, Javier Cabo Lombana, se mostró ayer tan crítico con los políticos como lo ha sido mientras ha ejercido de dirigente sindicalista. «Les pediría que no piensen tanto con la cabeza y pongan un poco los pies en el suelo, y que se gasten parte de los presupuestos en adecentar una ciudad que, según dice el alcalde, es el paradigma de la ciudad de servicios».
Javier Cabo aprovechó su intervención como IV Premio Maisonnave
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tras haberlo sido en las ocasiones anteriores José Luis Lassaleta, Carlos Mateo, Josep Beviá, Arcadi Blasco y el Colectivo Feminario de Alicante
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para «ser reivindicativo en un día tan señalado como el dedicado a las personas discapacitadas y contra las barreras arquitectónicas, porque a la ciudad de Alicante
Por otra parte destacó que el acto en el que se le hizo entrega del galardón en la sala Altamira de la sede universitaria Ciudad de Alicante fuera «tan entrañable como poco científico», apostando en este sentido por la vuelta de la sociedad hacia «lo sencillo y lo personal, lo fraternal y lo amigable» frente a la «globalización mal entendida».
Se reconoció finalmente como «ciudadano comprometido» y pidió disculpas a su familia por no haberles dado fortuna, «aunque fui afortunado con ella y sigo siéndolo cada día que paso con los que no me fallan, los amigos y colegas, que es lo que se valora realmente».
El rector, Ignacio Jiménez Raneda, se comprometió públicamente a incentivar la investigación sobre la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA); que afecta a Javier Cabo y cuya fundación preside él mismo. «Estaremos a vuestro lado también por una mayor sensibilización social y atención de las autoridades sanitarias», dijo.
Además recordó que ya en 2004 el nuevo Premio Maisonnave, que desde ayer lleva grabado su nombre en la base de la obra de José Azorín, se hizo merecedor de la medalla de oro de la Universidad «como reconocimiento a los servicios prestados y por su larga trayectoria en defensa de la libertad y los derechos de los trabajadores». El de ahora
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concluyó Raneda
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«responde a esa otra dimensión humana de haber mantenido siempre una actitud de compromiso crítico también como ciudadano».
Finamente, tanto el actual secretario general de UGT en l'Alacantí, Oscar Llopis, como su homólogo por CC OO, José de la Casa, dedicaron unas palabras a su compañero y amigo.