A. PRADO
E
l terrorismo internacional y la proliferación de armas de destrucción masiva son las nuevas amenazas a las que se enfrenta la sociedad actual desde el final de la Guerra Fría, según señaló ayer en Alicante el vicealmirante y subdirector general de Planes y Relaciones Internacionales de la Defensa, Enrique Pérez Ramírez, quien subrayó el papel de la cooperación internacional y de las actuaciones civiles para combatir y prevenir los conflictos armados.
Pérez Ramírez, que participó ayer en el Seminario sobre Seguridad y Defensa que se celebra hasta mañana en la Universidad de Alicante, apuntó que «el terrorismo internacional no se puede combatir sólo con armas; las nuevas amenazas requieren medios no militares, en España y en todas las actuaciones internacionales. Estas situaciones necesitan el empleo simultáneo y coordinado de los medios armados y civiles», incidió el experto, que puso como ejemplo la labor que las tropas nacionales realizan en Afganistán, donde España lidera un equipo de reconstrucción en una de las regiones de este país y precisa «una fuerza militar que proporcione seguridad para que se desarrolle la reconstrucción del país y la población pueda tener agua o electricidad; la cooperación con los responsables civiles es fundamental».
El vicealmirante agregó que la amenaza del terrorismo internacional «ha aumentado considerablemente en los últimos años, también para España, y el ejemplo es el 11-M», al igual que se ha incrementado la presencia de fuerzas españolas en misiones de paz en el extranjero en los últimos quince años. La política española de Defensa, indicó Pérez Ramírez, es «sólida y consistente» desde 1978 y ha supuesto la incorporación progresiva a las organizaciones internacionales «con una apuesta decidida por la defensa colectiva dentro del marco de la legalidad internacional de Naciones Unidas».
El comandante militar de Alicante, Adolfo Coloma, indicó que en la actualidad hay 2.694 efectivos militares desplegados en el exterior con acciones de apoyo para la paz en Líbano, Afganistán, Kosovo o Bosnia-Herzegovina. El comandante explicó que desde 1991 han participado más de 90.000 soldados y 900 observadores internacionales en conflictos al tiempo que han fallecido 142 militares en el extranjero.