M. J. SANMARTÍN
E
l ministro de Sanidad, Bernat Soria, reclamó ayer más «compromiso» por parte de los gobiernos autonómicos, sobre todo de los del PP, para aplicar las leyes aprobadas por el Parlamento. A su juicio, cuestiones como la salud han de estar «por encima del debate partidista», por lo que mostró su extrañeza
Soria realizó estas declaraciones en Elche, donde participó en un acto público como cabeza de lista del PSOE por Alicante para las próximas elecciones generales, tras reunirse con 18 colectivos sociosanitarios del Baix Vinalopó. El dirigente resaltó de forma especial la importancia de la Ley de Dependencia, que calificó de «cuarto pilar del Estado del Bienestar». Asimismo, criticó que algunas comunidades autónomas «pongan trabas a la aplicación de una ley que favorece a los ciudadanos» y señaló que la Comunidad Valenciana «tiene que actuar con la misma diligencia con la que actúan otras comunidades», tanto en este aspecto como con la Ley Antitabaco.
Al respecto, recordó que se ha llegado a los tribunales, por lo que confió que esto «no se tenga que producir» en asuntos como el Plan Bucodental del Gobierno. En este sentido, defendió la gratuidad del dentista a partir del próximo enero para niños de entre 7 a 15 años, de manera que «por la sonrisa de un niño no podamos saber cuál es su clase social». Además, recalcó la intención del Gobierno de seguir potenciando la investigación «para ayudar a los ciudadanos».
En el acto político, Soria subrayó el crecimiento económico que ha experimentado España en los últimos años, lo que «significa que se garantizan las políticas sociales» y permite que, «por primera vez el Gobierno reduzca impuestos y aumente el gasto social». Sobre esta última cuestión, apostilló que «la economía va mejor», y que, ante esta «buena reserva económica», el Ejecutivo se ha propuesto «que la pensión mínima sea de 800 euros». También recalcó que el terrorismo tampoco impedirá las políticas «para ayudar a los sectores más desfavorecidos de la sociedad».
Ya por la noche, Bernat Soria cerró su periplo en la provincia con una cena-mitin en Benidorm. A ella acudieron militantes socialistas en la Marina Baixa.