EFE
El presidente de la CHS, José Salvador Fuentes Zorita, y la alcaldesa de Guardamar, Marylene Albentosa, han visitado esta mañana estas obras, así como los trabajos de limpieza del tramo final del cauce.
La recuperación medioambiental de la ribera del Segura en la desembocadura ha precisado de diversas actuaciones de protección y regeneración del medio natural en el tramo final del río.
Esta iniciativa se enmarca en el proyecto de Corredor Verde de la Vega Baja del Segura, cofinanciado por los Fondos Europeos FEDER, cuya inversión total asciende a 22 millones de euros, y cuya ejecución corre a cargo de la CHS y de la Generalitat.
En este tramo, de algo más de 2.500 metros, la CHS ha realizado actuaciones encaminadas a impulsar el reencuentro de los habitantes y visitantes de la Vega Baja del Segura con el entorno fluvial, especialmente por la adecuación de los terrenos del soto de la Gola y los terrenos del antiguo meandro.
Además, se han plantado diversas especies vegetales en ambas márgenes del cauce antiguo del río Segura, se ha acondicionado el entorno de los azarbes con pasarelas de cruce sobre los mismos, al tiempo que se ha adecuado sendas, accesos y mejora de firmes del camino de la mota del río.
Asimismo, la principal actuación de este tramo ha sido la colocación de una pasarela peatonal de unos 40 metros de luz que permite la conexión y comunicación del Segura con su entorno.
Por otra parte, la CHS ha naturalizado el entorno de los azarbes y la conexión con otras zonas húmedas, como son el Hondo de Amorós y las Dunas de Guardamar, catalogado como Lugar de Interés Comunitario (LIC);.
Fuentes Zorita y Albentosa también han visitado el estado del cauce en su desembocadura tras las obras de limpieza en la desembocadura, ya que, debido a la acumulación de acarreos y materiales inertes, en caso de fuertes lluvias, habrían favorecido las inundaciones.