EFE
El presidente de PROVIA, Francisco Murcia, ha hecho hoy estas declaraciones durante la presentación de las conclusiones preliminares de un estudio de la Universidad de Alicante (UA); sobre el impacto de la actividad urbanizadora y de la promoción inmobiliaria en el crecimiento económico de la provincia de Alicante.
La responsable de este estudio, la profesora del Instituto de Economía Internacional de la UA Paloma Taltavull, ha coincido con Murcia en la conveniencia de este "bache" que, en su opinión, tiene que servir al sector para hacer "un buen plan de futuro", dado que las expectativas "son buenas".
Taltavull ha señalado que la reducción en el ciclo edificador a partir de 2006 no se debe tanto a las dificultades de compra en el mercado interno por el aumento de los tipos de interés, como a una reducción de la demanda de segunda residencia y, sobre todo, a un descenso de los demandantes no residenciales, fundamentalmente europeos, que "dejan de venir" y que optan por otros mercados, como los de Europa del Este.
La economista ha explicado que este descenso de la demanda no responde al "aumento de la percepción de inseguridad y de indefensión ante la propiedad" y a la acción de los distribuidores internacionales.
Taltavull ha afirmado que esta tendencia es "temporal", ya que estos mercados no cuentan con los servicios que existen en España, pero ha insistido en la necesidad de hacer "un desarrollo de calidad".
Respecto a la percepción de inseguridad en la propiedad, la profesora ha asegurado que el español es "uno de los sistemas más seguros del mundo", mientras que Murcia ha criticado los "ataques" que en los últimos dos años ha recibido el sector en relación a la saturación del suelo, tanto "por parte del Gobierno central, como de los europarlamentarios" que han visitado la Comunitat Valenciana a raíz de quejas de residentes europeos.
El presidente de PROVIA ha reconocido que los últimos años la producción en la provincia ha sido cercana a las 50.000 viviendas al año, 100.000 en la caso de la Comunitat Valenciana, y ha dicho que el sector "sabía que esta demanda no se podía prolongar eternamente".
La "evolución más suave" que se da ahora "es saludable para el sector, porque la tendencia anterior nos llevaba a algunos problemas, como una escalada en el precio de las viviendas desorbitada", en parte debido a la especulación de algunos compradores, que tenían la "esperanza de conseguir una plusvalía rápida a través de la venta".
"El que esto empiece a normalizarse es bueno para que los precios no sigan creciendo a un ritmo tan brutal", ha añadido Murcia.
Por su parte, el secretario general de PROVIA, Jesualdo Ros, ha señalado que a finales de este año se habrán iniciado 40.000 nuevas construcciones en la provincia de Alicante, cifra que todavía representa "mucha actividad" cuando, en su opinión, "lo deseable sería que estuviera por debajo".
El estudio de la UA, que surgió en parte con el objetivo de recuperar la historia del sector de la vivienda en Alicante y diseñar las líneas de futuro, destaca el impacto de la actividad promotora sobre la economía, puesto que multiplica por 3,2 la inversión directa en la construcción y permite un crecimiento económico del 4 por ciento.
Por otro lado, aunque el informe no ha tenido en cuenta el mercado de alquiler, Taltavull ha considerado que su peso en la provincia es demasiado pequeño para la "elevadísima movilidad", y ha apuntado que éste es "un mercado de negocio importante".
Murcia y Ros también se han referido a las dificultades que entraña la entrada en vigor de la Ley del Suelo, que ha hecho que bajen el número de licencias solicitadas, y la falta de liquidez en el mercado financiero, pero han asegurado que casos como el del grupo Llanera son "puntuales" y que las promotoras alicantinas "están saneadas" y conocen bien el mercado.