ANDRÉS VALDÉS
El colapso ferroviario de Barcelona sigue causando retrasos, esperas y viajes improvisados a numerosos usuarios de las líneas que parten de la Ciudad Condal. El domingo fueron más de medio centenar los viajeros de la línea Euromed Barcelona-Alicante los que padecieron lateralmente los movimientos de tierra en las obras del AVE, causando en algunos casos retrasos de más de dos horas y cambiar un cómodo viaje en tren por otro en autobús.
Ya son 40 días los que lleva en funcionamiento el Plan Alternativo de Transporte que Renfe preparó para paliar el cierre de las líneas ferroviarias en Barcelona. Para los usuarios de la línea Barcelona-Alicante, la compañía fleta varios autocares que llevan a los usuarios desde la estación barcelonesa de Sants hasta Tarragona, donde el Euromed inicia su recorrido con cerca de 270 pasajeros.
Sin embargo, en el día de ayer uno de estos autobuses sufrió un retraso en carretera que obligó al tren de las 16.00 horas a partir sin los más de 50 viajeros que ocupaban el autocar. «Llegaré pasadas las once y media de la noche. El tren se ha marchado y parece que nos van a llevar hasta Valencia en bus para después coger un taxi hasta Alicante», comentaba una de las pasajeras de este autobús.
El Plan Alternativo fija una devolución del 50 por ciento del precio del billete en el caso de que se produzca un retraso superior a 60 minutos, y el abono íntegro del importe si el tren llega más de 90 minutos tarde. «Ordenamos la salida de ese tren para no perjudicar al resto de usuarios, aunque a los afectados se les garantizará la movilidad y recibirán la compensación correspondiente», aseguraron a este diario fuentes de la compañía ferroviaria.
Una vez en Tarragona, algunos de estos viajeros decidieron no esperar un plan alternativo al Plan Alternativo y compraron por su cuenta billetes de tren o autobús. El resto fue trasladado hasta Castellón en autocar, donde se apearon algunos viajeros mientras el autobús continuó dirección