VÍCTOR M. ROMERO
Desmotivados y con pocas ganas de dar clase a sus alumnos. Así se encuentra un 40% de los profesores de la Comunidad Valenciana, según revela una encuesta recogida en el informe del Defensor del Pueblo denominado «El maltrato entre iguales en la Educación Secundaria Obligatoria 1999-2006». En concreto, el informe recoge que «alrededor de un 40% del profesorado dice sentirse desmotivado y casi un 7% piensa en la posibilidad de buscar una alternativa de trabajo».
Entre los motivos que han llevado a esta situación entre los profesionales de la Comunidad Valenciana, los profesores destacan como principales causas las interrupciones de los alumnos que impiden dar clase y las faltas de respeto de los alumnos hacia los docentes. En este último caso, el 82,3% de los profesores que han participado en la muestra destacan esta incidencia, mientras que las interrupciones en el aula son destacadas por el 100% del profesorado.
Sin embargo, el malestar dentro del aula y de la escuela no son los únicos factores que afectan a los profesores. A ellos hay que añadir la falta de participación de las familias a la hora de implicarse en la educación de sus hijos -caso indicado por el 37,3% de los profesores-, así como la dificultad de aprendizaje de los estudiantes (36,3%); y las agresiones que se producen entre los alumnos (23,3%);.
El malestar existente entre el profesorado de la Comunidad Valenciana no es una situación reciente, sino que es el resultado de una evolución. Esto lo refleja el aumento de bajas voluntarias que se ha producido entre los docentes en los últimos cuatro años. En la provincia de Alicante, tal y como publicó INFORMACION el 29 de octubre de 2006, el número de bajas voluntarias se incrementó un 47%, pasando de 170 bajas en el curso 2002-2003 a 250 en el 2005-2006. En la Comunidad Valenciana, los profesionales que decidieron dejar las aulas se incrementó en un 37,90%, pasando de 488 a 673 .
Y es que la situación en los centros ha empeorado. O al menos eso considera un 80% de los profesores, según un estudio del Síndic de Greuges, en el que afirmaban que «la educación ha empeorado en los últimos años». Un porcentaje que es similar, por ejemplo, a los datos recabados en la Comunidad de Madrid, pero «claramente» inferior a los del País Vasco.
A la hora de afrontar el problema de la convivencia en la escuela, los profesores echan en falta el apoyo de la administración educativa. Asimismo, según el estudio elaborado por el Síndic de Greuges, el 93,7% de los profesores considera que los centros «deberían contar con un programa específico de convivencia» pese a que «sólo el 50,2% del profesorado participa en programas relacionados con la convivencia».