13:00 Svetlana no ha recibido ninguna visita en el Tanatorio La Siempreviva: ni amigos, ni compatriotas, ni conocidos. Y si la hubieran ido a visitar tampoco habrían tenido ocasión de despedirse de ella con decoro, porque Svetlana no ocupa una sala de vela decorada con rasos, cortinajes, coronas de flores y sofás donde acomodar la pena de los allegados, sino uno de esos cajones frigoríficos ocultos en la trastienda en los que se almacenan los muertos sin pedigrí, a la espera de saber hacia dónde hay que facturar el cadáver y quién se va a ocupar de correr con los gastos. (FOTO: CRISTINA DE MIDDEL);.