CLARA R. FORNER
E
l Colegio de Ingenieros de Alicante cree «excesiva» la altura de los silos de cemento que se pretenden construir en la zona de ampliación del Puerto aunque también considera importante que se traslade la actividad de las cementeras, sobre todo para mejorar las precarias condiciones de trabajo de los empleados en las actuales instalaciones del muelle 14.
El Colegio de Ingenieros abordó el polémico traslado de los silos de cemento a los muelles 19 y 21 en una asamblea celebrada recientemente que contó con una amplia participación de técnicos, según informa el delegado del Colegio en Alicante, Florentino Regalado. En dicha reunión, los asistentes destacaron la conveniencia de tener «un puerto ágil, eficaz y que sea generador de riqueza para la provincia». Esta necesidad «exige un cierto peaje, no siempre agradable de pagar para la ciudad donde se encuentra y más concretamente para los ciudadanos que más directamente se vean afectados por las instalaciones y actividades que se desarrollen» en los muelles, indican.
Pese a lo anterior, el portavoz del Colegio entiende que la altura es un punto cuestionable del proyecto, puesto que «aquellas comprendidas entre cincuenta y sesenta metros, con el objeto de maximizar la rentabilidad del suelo, tal vez resulten excesivas».
Aunque opina que estas dimensiones excesivas, por sí solas, no son suficiente motivo para paralizar el proyecto, plantea que «quizás sea preferible asumir un mayor número de silos de menor altura» siguiendo el ejemplo de los «depósitos existentes en los restantes puertos».
«Ahora bien
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agrega el portavoz del Colegio
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no creemos conveniente ni deseamos prescindir del transporte de graneles sólidos en el Puerto en atención al beneficio de la mayoría».
Transporte o cierre
«La esencia de los puertos, el ser bases operativas del transporte marítimo, no puede ser alterada ya que en caso contrario habría que cerrar el Puerto sin más», agrega el representante de los ingenieros. Y señala que «la base prioritaria» de ese transporte son los contenedores y los graneles sólidos y líquidos. Eso sí, no consideran «negociable» la posibilidad de que esta actividad pueda «generar daños físicos» a los vecinos próximos a los muelles.
Los ingenieros opinan que la altura no sería «un punto determinante si, como dice el Puerto, se analiza y efectúa un diseño paisajístico de los depósitos con el objeto de encajarlos adecuadamente en los fondos cromáticos del entorno». «El diseño estético de los silos resulta obligado», manifestan.
El Colegio argumenta su apoyo al traslado de los silos explicando que «un puerto es lo que es y sirve para lo que sirve» y que «por eso estas instalaciones «son una pieza esencial en las infraestructuras de los servicios y transportes de las zonas donde se ubican». Recuerdan, además, que «la convivencia entre Puerto y ciudad no siempre ha sido, ni es ni será un lecho de rosas y por ello tiene que existir una mutua reciprocidad en los beneficios y ventajas que supone el que se encuentren conectados entre sí las ciudades marítimas y sus puertos».
Papel de la ciudad
La agrupación de técnicos entienden que «en los tiempos presentes, tal vez tengan que ser las ciudades donde se ubican las que tengan que definir las características del Puerto situado en sus entrañas». A este respecto, cabe recordar que, en última instancia, el Ayuntamiento es el que tendrá que autorizar o denegar la licencia a las cinco cementeras que han solicitado instalarse en los muelles 19 y 21. De momento, el Ayuntamiento ha evadido pronunciarse ya que no remitió a la Autoridad Portuaria el informe que se le solicitó antes de la votación del proyecto en el consejo de administración portuario. Además, en esa ocasión, el alcalde Luis Díaz Alperi se abstuvo, si bien el presidente de la Diputación y también concejal de Alicante, José Joaquín Ripoll, votó a favor.
Respecto al «peaje» que los ingenieros consideran que debe pagar una ciudad por tener un puerto eficaz, también advierten de que «nunca debe ser caprichoso, ni regido por intereses que no estén justamente valorados y regidos por las normas y leyes vigentes que la sociedad tenga establecidos para situaciones de esta naturaleza».