J. A. M.
F
usiles de asalto, pistolas semiautomáticas y hasta una granada de mano, entre otros efectos fue el material intervenido a los presuntos miembros de una red de presuntos atracadores y de tráfico de coches robados desmantelada en la playa de San Juan que se sentará en el banquillo de la Audiencia la próxima semana. La Fiscalía pide para ellos penas que suman nueve años de prisión por robo con violencia, asociación ilícita, depósito de armas de guerra, receptación de vehículos y falsificación de documentos. Los acusados son dos franceses y dos italianos que tenían un apartamento alquilado en la zona turística de Alicante.
La Fiscalía acusa a tres de ellos del atraco cometido en una sucursal bancaria de El Campello cometido el 3 de mayo de 2006 tras amenazar a empleados y clientes, a quienes encerraron en el aseo, y en el que obtuvieron un botín de 13.000 euros. El cuarto de ellos, y al que no se le acusa del atraco, elaboró o suministró a terceras personas fotografías para preparar cartas de identidad falsificadas y fue el que alquiló el apartamento donde residía el resto de miembros de la banda. La Fiscalía les acusa también de tráfico de coches robados, a los que les colocaban placas de matrícula sustraídas a coches de empresas de alquiler. La Guardia Civil intervino tres vehículos a los acusados en el registro del aparcamiento.
Asimismo, disponían de abundante munición y armamento: dos cajas con munición con 76 cartuchos de 9 mm; un fusil de asalto fabricado en Yugoslavia tipo Kalashnikov AK-47; una pistola semiautomática; dos cachas de revólver; una granada de mano de fragmentación; 57 cartuchos 3.57 mágnum; 17 postas del calibre 12 y 42 cartuchos del calibre 38SM; así como otros siete cartuchos especiales para atravesar blindajes.