P. ROSTOLL
E
l PP mantendrá como eje de campaña para las próximas elecciones generales el conflicto del agua a pesar de que no parece predicar con el ejemplo ni en la Generalitat
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las inversiones hídricas quedarán «congeladas» en 2008
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ni tampoco en la Diputación. De hecho, Durante los meses previos a los comicios municipales y autonómicos del pasado mes de mayo, el presidente de la corporación, José Joaquín Ripoll, insistió en el «agua para todos» pero, sin embargo, durante el año preelectoral, apenas ejecutó un 7,5% de los fondos que tenía previsto gastar en el principal plan de obras hidráulicas dependiente de la institución.
El dato se enmarca dentro de una escasa ejecución generalizada de los principales planes inversores provinciales, excepción hecha de los proyectos del departamento de carreteras, de acuerdo a la información que recoge la cuenta general de la Diputación del año 2006 cuyos datos fueron tabulados con fecha del pasado 31 de octubre. Durante ese ejercicio, en el que los proyectos presupuestados difícilmente podían ser inaugurados antes de las elecciones municipales, hubo partidas dedicadas a programas de cooperación con los municipios que no se llegaron ni a tocar, como consta en la citada cuenta general.
Llama la atención notablemente, de cualquier manera, el caso del plan de subvenciones municipales para la construcción de obras relacionadas con el ciclo hídrico, renovación de conducciones, abastecimiento o saneamiento. De una cantidad cercana a los 10,1 millones de euros, apenas se gestionaron 750.000 euros y quedaron como remanente algo más de 9,3 millones. Un grado de ejecución de apenas el 7,5% que contrasta con el discurso del PP apelando a la construcción de macrotrasvases para traer agua a las comarcas alicantinas.
Año preelectoral
No es el único programa inversor que se gestionó con relajación en el Palacio Provincial durante el año preelectoral. El plan de obras y servicios (POS); y el programa operativo local (POL);, los dos principales listados inversores gestionados por la Diputación anualmente, registraron una ejecución baja. El POS que la Diputación gestiona para los ayuntamientos de la provincia contaba con un presupuesto cercano a los 12 millones del que apenas se ejecutaron 2,1, un 17,8%. El POL llegó, durante el ejercicio en el que se debía ejecutar en su inmensa mayoría, a un grado de gestión que no llegó ni al 25%.
Del plan para el equipamiento de campos de fútbol en zonas deportivas municipales apenas se ejecutó un 10%, 200.000 euros sobre casi dos millones de presupuesto. Pero es que del programa dedicado al cubrimiento de pistas polideportivas no se llegó a tocar ni un sólo euro. Los 850.000 euros presupuestados, cuando se cerró el ejercicio de 2006, pasaron directamente a remanentes de crédito.