S. E.
M
ás de 2.000 vecinos del barrio de Los Ángeles, la Gran Vía y las calles colindantes se quedaron sin luz en la tarde de ayer después de que una excavadora dañara dos cables eléctricos subterráneos en una parcela de la calle Gadea en la que se están construyendo viviendas, como confirmaron fuentes de Iberdrola. El incidente se produjo a las seis de la tarde, cuando la máquina se encontraba trabajando en la obra y arrolló dos líneas de media tensión. Algunos vecinos recuperaron la corriente pasadas las siete de la tarde, pero unos 200 abonados tuvieron que esperar a que la compañía instalara un grupo electrógeno.
Los vecinos relatan que escucharon dos estallidos y acto seguido se fue la luz de sus casas. Al asomarse a los balcones comprobaron cómo desde la parcela de la calle Gadea en la que se están construyendo nuevas viviendas salía humo blanco. Además, los semáforos de parte de la Gran Vía también dejaron de funcionar, con el consiguiente caos de tráfico. Los agentes de la Policía Local se desplazaron hasta el lugar para regular la circulación y averiguar las causas del corte de luz.
Durante toda la tarde, la avenida de la Gran Vía permaneció colapsada de vehículos debido al apagón de los semáforos, ya que algunos de ellos permanecieron sin funcionar hasta última hora de la tarde de ayer.
Los efectivos estuvieron inspeccionando las obras en las que se produjo el incidente con sus linternas y pasadas las siete de la tarde, la compañía pudo subsanar parte de los daños y devolver la corriente eléctrica a gran parte de los afectados. No obstante, Iberdrola tuvo que desplazar un grupo electrógeno hasta la calle Jávea para que las casas dependientes del generador de la zona pudiesen recuperar la luz lo antes posible, según informaron desde la compañía. Las mismas fuentes precisaron que entre este grupo de afectados había unos 200 abonados.