J. E. MUNERA
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a congelación inversora aplicada por el Consell en los Presupuestos de la Generalitat tiene su reflejo negativo en los planes de mejora de la red provincial de carreteras. La Conselleria de Infraestructuras ha vuelto a ser cicatera con la Diputación que preside José Joaquín Ripoll y ha consignado para el próximo año 500.000 euros en el programa de actuaciones en la red viaria de titularidad provincial, que cae en su conjunto un 37,45 por ciento en el apartado de transferencias de capital a las tres diputaciones.
Es cierto que esta aportación aumenta en 50.000 euros la cantidad consignada el año anterior para este mismo apartado, pero las ayudas a la Diputación de Alicante continúan muy lejos de las que recibirán las de Castellón
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3,3 millones de euros, 6,6 veces más
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y Valencia
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2 millones, cuatro veces más
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. Los recortes también han llegado a las otras dos provincias, que este año han recibido más del doble de lo que percibirán en 2008. En el ejercicio que ahora termina, cuyos presupuestos se elaboraron en pleno conflicto entre las dos familias populares
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campistas y zaplanistas
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, el castigo del Consell a Ripoll fue mucho mayor con inversiones en Valencia que multiplicaban hasta por 12 la asignación para las carreteras de la Diputación alicantina.
El Consell achacó el lunes a la falta de financiación estatal el freno inversor de la Generalitat en infraestructuras, gasto social y apoyo a los sectores productivos. Ese freno se traduce en los Presupuestos de la Conselleria de Infraestructuras y Transporte para 2008 en un recorte del 6,7% en las operaciones de capital, que equivalen a las actuaciones para la construcción de nuevas infraestructuras y mantenimiento de las ya existentes; y no sólo en carreteras, sino también en ferrocarril, puertos, aeropuertos y costas. Si el año pasado el total de las inversiones de la conselleria que ahora dirige Mario Flores ascendió a 403,8 millones de euros, para el próximo se han consignado 376,7 millones, 27 millones menos. Dentro de este capítulo inversor, el mayor recorte se registra en el apartado de transferencias de capital, el que se destina a las diputaciones y otras entidades, que cae de 59,2 millones a 31,6 millones, un 46,6% menos. Por su parte, las inversiones reales quedan congeladas de hecho al pasar de 344,6 millones a 345,1 millones con un aumento de apenas una décima.
El portavoz de Infraestructuras del grupo parlamentario socialista, Antonio Godoy, precisó ayer que el programa de inversiones en nuevas infraestructuras de carreteras «lleva estancado desde hace cuatro años» y que el presupuesto para el próximo año en el conjunto de la Comunidad asciende a 141 millones de euros, 15 millones menos que el consignado para 2007.
Godoy contrapuso el freno inversor en carreteras al «desmesurado incremento» del gasto corriente en ese mismo programa, «que se dispara un 185,4% en gastos de funcionamiento y un 6,88% en gastos de personal». Este mismo apartado de la conselleria tiene «hipotecados» 41 millones de euros para el pago de actuaciones por el denominado sistema alemán, consistente en el abono a las constructoras de autovías en función del tráfico anual que registren. Entre ellas, figuran la autovía Sax-Castalla, cuya adjudicataria percibirá 13 millones. Asimismo, Infraestructuras y Transporte cuenta con 30,3 millones procedentes del Estado en fondos de compensación interterritorial para carreteras y otros 22,9 millones del fondo complementario